La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta exclusiva de las grandes corporaciones y se está convirtiendo en un requisito para competir en el mercado. Ese fue el mensaje que enviaron líderes empresariales durante Expo Pyme 2026, donde coincidieron en que las empresas que no incorporen estas tecnologías podrían enfrentar serias dificultades para mantener su competitividad en los próximos años.
Durante el panel La Industria de Nuevo León y el Futuro de México, representantes de FEMSA, Grupo Bimbo y PROEZA señalaron que la transformación impulsada por la inteligencia artificial ya está modificando la forma de producir, vender y tomar decisiones dentro de las organizaciones.
Sin embargo, los empresarios también advirtieron que adoptar tecnología no significa reemplazar a las personas. Por el contrario, destacaron que el criterio humano seguirá siendo fundamental para interpretar contextos, innovar y tomar decisiones estratégicas que van más allá de lo que pueden ofrecer los algoritmos.
José Antonio Fernández Carbajal, presidente ejecutivo de FEMSA, señaló que la inteligencia artificial puede mejorar procesos y aumentar la eficiencia, pero recordó que la intuición, la experiencia y la capacidad de juicio continúan siendo elementos clave dentro de cualquier organización.
En la misma línea, Daniel Servitje advirtió que las empresas deben evitar caer en estructuras excesivamente burocráticas que limiten la innovación. A su juicio, la capacidad de adaptación será uno de los factores que definan a las organizaciones exitosas en la nueva era tecnológica.
Por su parte, Enrique Zambrano Benítez destacó la importancia de comenzar a formar talento especializado desde ahora. Consideró que incluso las pequeñas y medianas empresas pueden prepararse para esta transformación incorporando perfiles jóvenes con conocimientos digitales y experiencia en nuevas tecnologías.
La IA ya está cambiando el día a día de las PyMEs
Los participantes señalaron que la inteligencia artificial ya está siendo utilizada en actividades concretas dentro de pequeñas y medianas empresas, especialmente en sectores industriales y manufactureros.
Entre las aplicaciones más comunes destacan:
• Automatización de pedidos.
• Gestión de inventarios.
• Optimización de procesos en plantas de producción.
• Atención a clientes.
• Análisis de grandes volúmenes de información para acelerar decisiones.
Estas herramientas permiten mejorar tiempos, reducir costos y aumentar la productividad sin necesidad de realizar inversiones multimillonarias.
El reto ya no es tecnológico, sino humano
Más allá de las plataformas y los algoritmos, el mensaje central fue claro: la ventaja competitiva estará en las personas capaces de entender, aplicar y aprovechar la inteligencia artificial.
Para los líderes empresariales, el debate ya no se centra en si la IA transformará a las empresas, sino en quiénes estarán preparados para utilizarla cuando se convierta en una exigencia del mercado.
La advertencia es directa: aprender sobre inteligencia artificial ya no es una tendencia para el futuro. Para muchas organizaciones y profesionistas, podría convertirse en la diferencia entre crecer o quedarse fuera de la jugada.




