La basura de la Ciudad de México tendrá un nuevo destino. Confinada en el relleno sanitario El Milagro, en Ixtapaluca, será transformada en pellets, pequeños cilindros de combustible que se exportarán a Europa para generar electricidad en plantas industriales, con mínimas emisiones contaminantes.
El proyecto, elaborado durante siete años y presentado este viernes por autoridades federales, del Estado de México y de la CDMX, cuenta con financiamiento empresarial y tecnología alemana. Se prevé que la primera etapa comience a operar a finales de 2027.
El relleno sanitario, ubicado en antiguas minas con acceso directo a la autopista México-Puebla, recibe 2,500 toneladas diarias de las 12,500 toneladas que produce la capital. Tras la separación en domicilios, camiones recolectores, calles y plantas de selección, los materiales reciclables se venden a la industria, mientras que el resto, conocido como rechazo, llega a El Milagro.
Los residuos orgánicos y los derivados del petróleo —plásticos, llantas, cartón, madera— serán triturados, deshidratados y convertidos en gránulos para fabricar pellets. Estos se enviarán a Europa, donde fundidoras y cementeras los utilizarán como fuente de energía.
El financiamiento provendrá de bancos europeos, que otorgarán un crédito para la maquinaria. El préstamo será pagado con la venta de los pellets, en un esquema que busca transformar el manejo de residuos en la capital y abrir una nueva etapa de aprovechamiento energético.



