Estados Unidos y Canadá negocian reducir de 25% a 15% los aranceles aplicados a vehículos, en medio de conversaciones para definir qué contenido de valor podrá descontarse.
El principal desacuerdo está en los componentes considerados para las deducciones. Washington busca contabilizar únicamente el contenido estadounidense, mientras que Canadá propone incluir el contenido producido en toda Norteamérica, incluyendo piezas de México y Canadá.
De prosperar la propuesta canadiense, el arancel efectivo podría ubicarse incluso en un dígito, según representantes de la industria automotriz.
Las negociaciones se realizan diariamente y tienen como plazo este miércoles, antes de que entren en vigor nuevos aranceles estadounidenses a productos canadienses por unos 20 mil millones de dólares.
Además del sector automotriz, ambos países analizan los aranceles de represalia de Canadá sobre vehículos y acero estadounidenses, así como otras diferencias comerciales.
Estas conversaciones son independientes de la revisión del T-MEC, proceso en el que actualmente participan Estados Unidos y México.



