El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, estudia un proyecto para transformar la estructura comercial de la Copa del Mundo mediante la creación de una nueva empresa que permitiría la entrada de inversionistas privados, una iniciativa que podría generar miles de millones de dólares para el organismo y que ya ha provocado fuertes críticas dentro del futbol internacional.
De acuerdo con un reportaje publicado por The Times, la propuesta contempla la creación de una entidad denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), que administraría los derechos comerciales de competencias como la Copa del Mundo masculina, la Copa del Mundo femenina y el Mundial de Clubes. Bajo este esquema, la FIFA conservaría el control mayoritario, mientras que entre el 20 y el 30 por ciento de la nueva empresa sería ofrecido a inversionistas privados.
El proyecto estaría siendo desarrollado con la asesoría de JPMorgan Chase y contempla la participación de fondos de inversión vinculados a Joshua Kushner, fundador de Thrive Capital y hermano de Jared Kushner, además de conversaciones con personas cercanas a la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según la información publicada, la nueva estructura tendría una valoración cercana a 20 mil millones de dólares. La FIFA sostiene que el objetivo es fortalecer el financiamiento del futbol mundial y permitir que sus 211 asociaciones miembro reciban recursos adicionales mediante una participación accionaria, aunque cada federación decidiría si conserva o vende esa participación.
La propuesta ha generado una inmediata reacción por parte de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), que acusó a la FIFA de intentar “vender el alma del futbol” y cuestionó la falta de transparencia del proyecto. El organismo europeo advirtió que la gobernanza del futbol no debe quedar sujeta a intereses comerciales o de inversionistas privados y pidió un debate amplio antes de cualquier decisión.
A estas críticas se sumó la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf), que expresó su preocupación por la falta de transparencia con la que se presentó la iniciativa. La confederación aseguró que conoció el proyecto inicialmente a través de reportes periodísticos y posteriormente mediante una comunicación oficial de la FIFA, sin haber sido consultada previamente. Asimismo, consideró que una propuesta de tal magnitud debía discutirse primero con las confederaciones y las asociaciones miembro antes de ser sometida a votación, por lo que pidió un proceso más abierto y participativo.
De concretarse, el proyecto representaría uno de los cambios más significativos en el modelo de negocio de la FIFA desde la creación de la Copa del Mundo y abriría un debate sobre el equilibrio entre la expansión comercial del futbol y la preservación de la autonomía de su principal competencia. Mientras la FIFA defiende que la nueva estructura generará mayores recursos para el desarrollo del futbol, la oposición de la UEFA y ahora de la Concacaf refleja el creciente desacuerdo entre las principales organizaciones del balompié mundial sobre el futuro de la gobernanza del deporte.
¡¿QUIEREN VENDER LA COPA DEL MUNDO?! 🤯💰
— Andre Marín (@andremarinpuig) July 28, 2026
De acuerdo un reportaje del 'The Times', Gianni Infantino estaría planeando 'privatizar' la Copa del Mundo para venderle acciones/participaciones a diferentes empresas e inversores bajo un esquema que le generaría miles de millones a la… pic.twitter.com/wswoesuE82





