La mezcla mexicana de exportación cerró este martes 16 de junio en 73.05 dólares por barril, lo que representa una caída de 6.05% respecto al cierre previo de 77.75 dólares. Con este nivel, el crudo nacional se ubica por debajo de la estimación de la Secretaría de Hacienda para 2026, fijada en 77 dólares, lo que podría presionar los ingresos petroleros y las finanzas públicas. En contraste, los referentes internacionales mostraron ligeras alzas: el Brent se cotizó en 83.71 dólares (+0.7%) y el WTI en 81.44 dólares (+0.9%).
La baja en la mezcla mexicana se atribuye a la volatilidad generada por el acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán, que abre la puerta a una mayor oferta de crudo en el mercado global.
La producción de Pemex se mantiene en torno a 1.67 millones de barriles diarios, principalmente de crudo Maya, pero la caída en los precios internacionales se suma a un entorno de crecimiento económico débil y presiones fiscales señaladas por agencias calificadoras. La evolución del precio de la mezcla mexicana será clave para evaluar la estabilidad de las finanzas públicas en lo que resta del año.






