En su calidad de integrante del Constituyente Permanente, el Congreso de la Ciudad de México aprobó la minuta de la Reforma Electoral, conocida como “Plan B”, con 49 votos a favor, 16 en contra y ninguna abstención, durante la sesión del 9 de abril de 2026.
La minuta, enviada previamente por el Congreso de la Unión, reforma los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de limitar el número de regidurías municipales, establecer topes al presupuesto de los congresos estatales y fijar límites a las remuneraciones de funcionarios electorales, en concordancia con el artículo 127 constitucional.
Durante la discusión, 18 diputadas y diputados de las distintas fuerzas políticas expusieron sus posicionamientos. Legisladores de Morena defendieron la reforma al señalar que fortalece la democracia, promueve la austeridad republicana y elimina privilegios de la alta burocracia. En contraste, representantes del PAN argumentaron que la reforma debilita al árbitro electoral y no atiende problemáticas como la injerencia del crimen organizado en los procesos electorales.
Por su parte, legisladores del PVEM y PT respaldaron la minuta al considerar que prioriza el uso responsable del presupuesto público y dignifica la democracia. Movimiento Ciudadano calificó la reforma como un ajuste administrativo sin cambios de fondo al sistema electoral, mientras que PRI sostuvo que el “Plan B” carece de legitimidad y pone en riesgo a las instituciones democráticas.
Representantes de las asociaciones parlamentarias respaldaron la reforma al señalar que su objetivo central es erradicar privilegios y poner los recursos públicos al servicio de la población, especialmente de quienes más lo necesitan.
Con esta aprobación, el Congreso capitalino concluye su participación en el proceso constitucional, contribuyendo a que la reforma avance en su ruta hacia la validación por la mayoría de las legislaturas estatales.






