El diputado Alberto Vanegas Arenas presentó una iniciativa para reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial y la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de la Ciudad de México, con el fin de garantizar que juezas y jueces cuenten con formación obligatoria en perspectiva de género y violencia vicaria, y así evitar la revictimización de mujeres y menores.
Vanegas explicó que la violencia vicaria es una forma de agresión machista en la que el agresor utiliza a hijas e hijos para dañar, intimidar o controlar a la mujer. En sus expresiones más graves, puede derivar en la pérdida de la custodia, daños físicos o incluso la muerte de niñas y niños. Recordó además que la capital concentra más del 15 % de los casos reportados en el país.
El legislador advirtió que el desconocimiento de este tipo de violencia provoca fallos institucionales:
“Cuando no se atiende con perspectiva de género, el Estado falla”.
Dos ejes de la iniciativa
- Formación judicial obligatoria
La reforma al Poder Judicial propone que la capacitación en perspectiva de género, feminicidio, violencia vicaria y derechos de la infancia sea un requisito para la evaluación, ratificación y promoción de juezas y jueces. - Política pública preventiva
La modificación a la Ley de Acceso plantea que el Gabinete de Igualdad, dependencias del Gobierno capitalino, las alcaldías y la Secretaría de las Mujeres integren de forma obligatoria estas capacitaciones y acciones especializadas en sus programas de prevención y atención.
Vanegas subrayó que el objetivo es cerrar el círculo institucional:
formación judicial + coordinación gubernamental + políticas preventivas, para prevenir, detectar y proteger a tiempo, no sólo sancionar.
Asimismo, recordó que la Constitución de la Ciudad de México obliga a impartir justicia con perspectiva de género y que la Suprema Corte ha reiterado este deber en múltiples criterios.
El diputado afirmó que legislar contra la violencia vicaria es un acto de responsabilidad y justicia hacia las mujeres que han sido históricamente invisibilizadas.
“La Cuarta Transformación nos enseñó que el poder debe ponerse del lado de quienes más lo necesitan; nunca más la violencia debe encontrar refugio en las instituciones”, concluyó.






