La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) anunció la conclusión exitosa del proyecto “Preservación del hábitat crítico de hibernación para la mariposa Monarca migratoria en el centro de México”, impulsado por Butterfly Pavilion, el Consulado General de México en Denver y con apoyo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).
La iniciativa superó todas sus metas y fortaleció el ecosistema de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (RBMM), uno de los santuarios biológicos más emblemáticos de América del Norte y destino final de la migración de millones de Monarcas provenientes de Canadá y Estados Unidos.
Resultados principales del proyecto
- Plantación de 100.000 oyameles (Abies religiosa) dentro de la RBMM, especie esencial para mantener el microclima que requieren las Monarcas durante su hibernación.
- Instalación de 20 jardines de polinizadores con especies nativas en escuelas de la zona de amortiguamiento, involucrando directamente a comunidades locales.
- Formación de brigadas especializadas para identificación de zonas prioritarias, reforestación y monitoreo técnico.
- Movilización de plantas desde viveros hasta áreas de difícil acceso y recolección de residuos en zonas restauradas.
- Entrega de kits de herramientas y capacitación a 20 instituciones educativas para asegurar el mantenimiento de los jardines.
Una zona prioritaria para la conservación
La RBMM, ubicada entre los estados de México y Michoacán, es considerada un sitio de importancia mundial por albergar uno de los eventos migratorios más impresionantes del planeta. Su conservación involucra cooperación trinacional entre México, Canadá y Estados Unidos, debido al ciclo de vida compartido de la mariposa Monarca.
Con la conclusión de este proyecto, México y sus aliados reafirman su compromiso con la sustentabilidad y la protección del patrimonio natural, reforzando acciones para preservar un fenómeno migratorio reconocido como parte fundamental del patrimonio biocultural de la humanidad.
El fortalecimiento de los bosques de oyamel, la restauración de corredores biológicos y la participación comunitaria son pasos esenciales para asegurar que la Monarca siga llegando cada invierno a los bosques mexicanos.





