El Gobierno de la Ciudad de México retiró 50 mil 376 vapeadores y cigarros electrónicos en un operativo realizado el pasado 9 de enero en el Centro Histórico, como parte de la estrategia para eliminar la venta de productos ilegales y proteger la salud pública.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, subrayó que estos dispositivos representan un grave riesgo para la salud, ya que “un disparo de vapeador equivale a cuatro cajetillas de cigarro en contenido de nicotina”. Añadió que esta acción se suma al retiro previo de 24 mil 572 productos ilegales, reafirmando el compromiso de mantener el Centro Histórico libre de mercancía prohibida.
El operativo, encabezado por la Subsecretaría de Reordenamiento, incluyó el levantamiento de un puesto semifijo y una bodega en la calle Peña y Peña. Los productos asegurados fueron entregados a la Agencia de Protección Sanitaria (AGEPSA) para su destrucción. Además, se detuvo a un hombre armado con dos pistolas y marihuana, quien fue remitido al Ministerio Público.
La secretaria de Salud, Nadine Gasman, explicó que la Ley General de Salud prohíbe la comercialización de vapeadores por contener sustancias tóxicas y compuestos cancerígenos, que generan adicción y afectan especialmente a niños, niñas y adolescentes. “No son vapor inocuo, son sustancias dañinas que interfieren con el desarrollo neurológico y facilitan otras adicciones”, advirtió.
Por su parte, la Fiscal General de Justicia, Bertha Alcalde Luján, señaló que la medida no criminaliza el consumo individual, sino que busca cerrar espacios a mercados ilegales y proteger el derecho a la salud, especialmente de la niñez.
El decomiso, valuado en 10 millones de pesos, refuerza la política pública de recuperación del espacio público y la estrategia integral para garantizar bienestar y seguridad en la capital. “No vamos a permitir la venta de mercancía ilegal en el Centro Histórico”, reiteró Brugada Molina.






