Tras la confirmación de la ofensiva militar de Estados Unidos en territorio venezolano y la captura de Nicolás Maduro, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitieron un pronunciamiento para rechazar categóricamente el uso de la fuerza y la intervención extranjera.
A través de sus canales oficiales, la mandataria federal fijó la postura del Estado mexicano apelando a los principios constitucionales de política exterior y a la Carta de las Naciones Unidas.
“México reitera su compromiso con la solución pacífica de las controversias. El Artículo 2 de la Carta de la ONU es claro: los Miembros deben abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”, publicó la presidenta Sheinbaum.
El Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas dice textualmente:
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) January 3, 2026
“Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de…
Sheinbaum Pardo subrayó que, independientemente de las crisis políticas internas, el respeto a la soberanía de las naciones es una condición indispensable para la paz mundial y llamó a evitar un mayor derramamiento de sangre en la región.
En un comunicado, la SER indicó que, con base en sus principios de política exterior y en su vocación pacifista, “México hace un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos”.
·América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional·.
Reiteró que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, por lo que reafirma su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación.






