El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, descartó este miércoles el envío de fuerzas militares a México para combatir a los cárteles de droga, así como la adopción de medidas unilaterales, pero advirtió que estas organizaciones controlan partes del país y superan en poder a las autoridades locales e incluso federales.
Sus declaraciones se produjeron en el Aeropuerto Internacional de Hamilton, en Canadá, donde participó en la cumbre del G7. Cuestionado sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo —atacado el 1 de noviembre durante las celebraciones del Día de Muertos—, Rubio ofreció apoyo en equipamiento, capacitación e inteligencia, pero subrayó: “Tienen que pedirla”. “Estamos dispuestos a brindar toda la ayuda que necesiten. No vamos a tomar acciones unilaterales ni a enviar tropas, pero podemos asistir si México lo solicita”, afirmó.
Rubio también respaldó la designación de los cárteles como organizaciones terroristas, decretada por el expresidente Donald Trump, argumentando que su poder rivaliza con el de Estados. “Que no tengan motivación ideológica no significa que no sean terroristas. En muchos casos, tienen más armas, mejor entrenamiento e inteligencia que algunas naciones”, sostuvo. Citó como ejemplos a Ecuador, donde “amenazan al Estado”, y a México, con regiones bajo dominio narco. “Esto es una preocupación hemisférica”, concluyó.






