El Pentágono confirmó este viernes el envío del portaaviones USS Gerald Ford, el más grande y moderno de la flota estadounidense, al mar Caribe, en medio de crecientes tensiones con Venezuela por operativos militares contra presuntas lanchas narcotraficantes.
La decisión, ordenada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, busca respaldar la directiva presidencial de combatir a las organizaciones criminales transnacionales, según explicó el portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell. El buque, acompañado por su grupo de ataque, operará bajo el Comando Sur de EU.
El despliegue tiene como objetivo “mejorar la capacidad de detectar, monitorear y neutralizar actividades ilícitas que amenazan la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos”, detalló Parnell. Además, reforzará las operaciones contra el narcotráfico y las redes criminales en la región.
La medida se produce tras denuncias de Caracas sobre incursiones militares en aguas disputadas, aumentando la escalada diplomática entre ambos países.
Hasta ahora, el gobierno venezolano no ha emitido una respuesta oficial.






