La Casa Blanca aclaró este jueves que, por el momento, no tiene previsto llevar a cabo redadas migratorias aprovechando el próximo Super Bowl en febrero, evento en el que el cantante puertorriqueño Bad Bunny será el protagonista del espectáculo de medio tiempo.
“Hasta donde sé, no hay un plan tangible para eso en este momento”, aseguró la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, durante una rueda de prensa al ser cuestionada sobre posibles operativos en torno al evento deportivo.
Sin embargo, Leavitt reiteró la postura firme del gobierno del presidente Donald Trump en materia migratoria: “Esta administración siempre va a arrestar y deportar a los inmigrantes ilegales cuando los encontremos”.
El Super Bowl, uno de los eventos más vistos en Estados Unidos, ha generado especulaciones sobre posibles acciones de control migratorio, especialmente tras las polémicas redadas realizadas en otros contextos. La presencia de Bad Bunny, artista de gran influencia en la comunidad latina, añade relevancia al tema.
Hasta ahora, las autoridades no han anunciado medidas específicas para el evento, pero el debate sobre la política migratoria de Trump sigue en el centro de la discusión pública.






