La Corte Suprema de Estados Unidos allanó este lunes el camino para que agentes federales realicen operativos migratorios amplios en Los Ángeles, en una nueva victoria legal para la administración del presidente Donald Trump en el máximo tribunal.
Los jueces, en una decisión dividida de 6-3, suspendieron una orden judicial que prohibía a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detener a personas basándose únicamente en su raza, idioma, lugar de trabajo o ubicación. La medida revoca así una restricción impuesta en julio por la jueza federal Maame Ewusi-Mensah Frimpong, quien había encontrado “una montaña de evidencia” de que las tácticas del ICE violaban derechos constitucionales.
El gobierno de Trump argumentó que la orden judicial limitaba indebidamente las acciones de sus agentes en el marco de su ofensiva contra la inmigración irregular. La administración presentó una solicitud de emergencia ante la Corte Suprema, la cual fue concedida.
El fallo llega en un contexto de mayor presencia de agentes del ICE en Washington, donde el gobierno federal ha desplegado a la Guardia Nacional y reforzado el control en medio de las tensiones políticas.
Grupos defensores de migrantes y demandantes —entre ellos ciudadanos estadounidenses afectados por los operativos— criticaron la decisión, alegando que fomenta prácticas discriminatorias. Mientras tanto, las autoridades federales celebran el visto bueno judicial para intensificar su estrategia de aplicación de la ley migratoria.






