El primer ministro francés, François Bayrou, fue derrotado este lunes en una moción de confianza en la Asamblea Nacional, lo que supone el fin de su gobierno minoritario. Con 364 votos a favor de su destitución, frente a 194 en contra y 25 abstenciones, el Parlamento francés selló el destino político de Bayrou, quien presentará su dimisión formal este martes, según confirmaron fuentes de su entorno.
Esta votación refleja la profunda inestabilidad que atraviesa Francia desde el fracasado adelanto electoral de 2024, que dejó al país sin mayorías parlamentarias claras. La elevada deuda pública, que ronda el 114% del PIB, agrava la presión sobre el presidente Emmanuel Macron, quien ahora debe decidir cómo recomponer el gobierno en un escenario de creciente tensión política.
La líder ultraderechista Marine Le Pen exigió que el presidente cumpla con la “obligación moral” de convocar elecciones legislativas anticipadas, una posibilidad que podría alterar aún más el frágil equilibrio político.
La caída de Bayrou profundiza la incertidumbre en Francia, donde la falta de acuerdos parlamentarios amenaza con paralizar las reformas económicas clave en un momento de creciente malestar social.






