Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) crearon un bioinsecticida —actualmente en proceso de patente— para combatir al mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya. La iniciativa responde al aumento de casos durante la temporada de lluvias, cuando la humedad y el calor favorecen la proliferación del vector.
El proyecto, liderado por el doctor Erick de Jesús de Luna Santillana desde el Centro de Biotecnología Genómica (CBG) en Reynosa, Tamaulipas, utiliza la técnica de silenciamiento génico vía RNA de interferencia (ARNi). Esta tecnología bloquea genes clave en el desarrollo del mosquito, impidiendo que las larvas completen su metamorfosis.
El bioinsecticida se presenta en hojuelas que las larvas ingieren, provocando su muerte sin afectar a otros organismos. Actualmente se realizan pruebas de campo en criaderos simulados, como llantas y recipientes, comunes en viviendas.
Los investigadores subrayan que esta solución es segura para humanos y el medio ambiente, y forma parte del compromiso institucional de aplicar la ciencia en beneficio de la salud pública, en línea con los ejes planteados por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el titular de la SEP.
Además de la innovación biotecnológica, los expertos llaman a reforzar la limpieza de patios y traspatios para evitar criaderos, especialmente en estados con alta incidencia como Tamaulipas, Guerrero, Jalisco y Veracruz.






