La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó por primera vez en su lista de medicamentos esenciales una nueva generación de fármacos contra la diabetes y la obesidad, destacando su eficacia pero advirtiendo sobre las barreras económicas que limitan su acceso en países en desarrollo.
Entre los principios activos recomendados figuran el semaglutida (presente en Ozempic y Wegovy de Novo Nordisk), el dulaglutida, el liraglutida y el tirzepatida, todos ellos con efectos notables en el control de la glucosa y la reducción de peso. Estos medicamentos, inicialmente desarrollados para diabetes, actúan sobre la hormona GLP-1, regulando la insulina y la sensación de saciedad.
Sin embargo, la OMS alertó que sus altos costos —superiores a los 1.000 dólares mensuales en países como Estados Unidos— excluyen a poblaciones vulnerables. “Es urgente fomentar genéricos asequibles”, señaló la organización, que reportó 3,7 millones de muertes en 2021 por enfermedades ligadas al sobrepeso, cifra mayor que la de malaria, tuberculosis y sida juntas.
Andrew Hill, farmacólogo de la Universidad de Liverpool, indicó que versiones genéricas del semaglutida podrían fabricarse en India por 4 dólares al mes, una esperanza que se fortalecerá cuando expire su patente en 2026 en varios países.
Además de combatir la diabetes y la obesidad —que afectan a 1.000 millones y 800 millones de personas, respectivamente—, estos fármacos muestran beneficios cardíacos: un estudio en JAMA reveló que reducen en 40% el riesgo de hospitalización o muerte prematura en pacientes cardiacos.
La OMS también actualizó su lista con nuevos tratamientos contra el cáncer, reafirmando su compromiso con terapias accesibles y vitales.






