La balanza comercial preliminar de bienes de Estados Unidos registró un significativo deterioro en el mes de julio, con un déficit que alcanzó los 103,600 millones de dólares, lo que representa un aumento del 22.1% respecto al mes de junio, según los datos publicados.
Este incremento del desbalance comercial se produjo a pesar de la aplicación de aranceles, y estuvo impulsado principalmente por un fuerte repunte en las compras al exterior, que superó con creces el desempeño de las exportaciones.
El reporte detalla que el alza en el déficit se explica por un crecimiento robusto de las importaciones, que en julio aumentaron un 7.1%, equivalente a 18,600 millones de dólares. Este repunte es particularmente notable tras una caída del 4.6% registrada en junio.
Al interior de las importaciones, los rubros que más contribuyeron al alza fueron los suministros industriales, que se dispararon un 25.4%, y la categoría de otros bienes, que creció un 11.5%.
En el lado contrario, las exportaciones estadounidenses mostraron un desempeño débil, con una ligera contracción del 0.1% en julio, lo que equivale a una caída de 100 millones de dólares. Esta contracción fue atribuida principalmente a una disminución del 0.9% en las ventas externas de bienes de consumo.
El mayor déficit comercial tendrá un efecto directo en el cálculo del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos para el tercer trimestre. En la contabilidad nacional, un aumento del déficit comercial resta crecimiento al PIB, ya que indica que una mayor parte de la demanda interna está siendo satisfecha por producción extranjera.






