El gabinete de seguridad del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aprobó un controvertido plan que colocaría al ejército de Israel al mando de Ciudad de Gaza, generando fuertes críticas tanto dentro como fuera del país. La decisión llega en medio de una creciente presión para poner fin a la ofensiva militar en el territorio palestino, donde más de dos millones de personas enfrentan una “hambruna generalizada” tras 22 meses de conflicto, según advirtió la ONU.
El plan del gobierno hebreo establece que las fuerzas israelíes “tomarán el control” de la ciudad más poblada de Gaza, al norte del enclave, mientras distribuyen ayuda humanitaria en áreas fuera de combate. Sin embargo, la medida ha sido condenada por múltiples gobiernos y organismos internacionales.
Alemania anunció la suspensión de exportaciones de armas a Israel para su uso en Gaza, mientras que Arabia Saudita denunció el plan como una escalada peligrosa. España lo calificó de inaceptable, Reino Unido lo tildó de “error”, y China expresó “profunda preocupación”. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instó a Israel a “reconsiderar” la decisión.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, exigió que el plan “se detenga de inmediato”, advirtiendo sobre sus consecuencias humanitarias.
El movimiento islamista Hamás, que aún mantiene cautivos a 49 rehenes israelíes (27 de los cuales presuntamente habrían muerto), calificó la medida como un intento de “sacrificar” a los secuestrados y advirtió que “costará caro” a Israel.
Presión interna en Israel. En Israel, las familias de los rehenes, que protestan diariamente para exigir su liberación, acusaron al gobierno de “abandonar” a sus seres queridos. El Foro de las Familias, principal organización de afectados, declaró que la decisión “ignora las advertencias militares y la voluntad de la mayoría de la población”.
Netanyahu, en una entrevista con Fox News, aseguró que Israel busca “controlar” Gaza, pero “no gobernarla ni conservarla”, sin ofrecer más detalles sobre el futuro del territorio.
Mientras la comunidad internacional aumenta su rechazo, la crisis humanitaria en Gaza sigue agravándose, con miles de civiles atrapados en medio de un conflicto sin solución a la vista.






