El gobierno del presidente Donald Trump anunció este martes que revertirá una decisión de 2009 que permitía regular las emisiones de gases de efecto invernadero por considerarlas un peligro para la salud pública. El administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), Lee Zeldin, confirmó la medida durante una entrevista en el pódcast conservador “Ruthless”.
En 2009, bajo el mandato del expresidente Barack Obama, la EPA determinó —tras un fallo de la Corte Suprema— que los gases de efecto invernadero representaban una amenaza para la salud y, por lo tanto, podían ser regulados bajo la Ley de Aire Limpio de 1970. Esta decisión, conocida como “Declaración de Peligro”, sentó las bases para controles más estrictos en emisiones vehiculares e industriales.
Sin embargo, Zeldin aseguró que la EPA de Obama actuó con premura: “Más tarde hoy, vamos a hacer un gran anuncio sobre esa decisión de 2009”, declaró, insinuando que la agencia exageró los riesgos.
El jefe de la EPA argumentó que los conservadores “aman el medio ambiente” pero rechazan regulaciones que, en su opinión, perjudican la economía. “Hay personas dispuestas a llevar al país a la bancarrota en nombre de la justicia ambiental”, afirmó, según lo citado en el pódcast.
Esta postura ha sido celebrada por sectores industriales, pero criticada por ambientalistas. Dan Becker, del Centro para la Diversidad Biológica, recordó que la Declaración de Peligro ha resistido múltiples desafíos legales en los últimos años, demostrando su fundamento científico.
Estados Unidos es uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, y el sector transporte es su principal fuente. Un análisis del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC) reveló que, si fuera un país, este sector sería el cuarto mayor contaminante global, solo por detrás de China, India y la propia EU en conjunto.
La decisión de la administración Trump podría relajar los estándares de emisiones para vehículos y plantas energéticas, lo que generaría preocupación entre científicos y grupos ecologistas.
Mientras el gobierno argumenta que busca equilibrar economía y ecología, críticos advierten que eliminar estas regulaciones debilitaría los esfuerzos contra el cambio climático. La medida se enmarca en una serie de acciones de Trump para desmantelar políticas ambientales de su predecesor, como la salida del Acuerdo de París en 2017.
El anuncio oficial se espera en las próximas horas.






