El gobierno del presidente Donald Trump anunció este viernes que Estados Unidos no reconocerá las enmiendas acordadas en 2024 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para fortalecer la respuesta global ante pandemias, al considerar que vulneran la soberanía nacional.
Tras su regreso a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, Trump ordenó nuevamente la retirada de Estados Unidos de la OMS, decisión que ya había tomado durante su primer mandato y que fue revertida en 2021 por su sucesor, Joe Biden.
Pese a la salida del organismo, el Departamento de Estado reconoció que los cambios al Reglamento Sanitario Internacional (RSI), adoptados el año pasado en la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, aún son técnicamente vinculantes para el país.
En un comunicado conjunto, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., criticaron duramente las reformas aprobadas por la OMS, que introducen conceptos como “urgencia pandémica” y promueven principios de “solidaridad y equidad” en el manejo de crisis sanitarias.
“Estas enmiendas implican un riesgo inaceptable de interferencia en nuestro derecho soberano de definir nuestra política sanitaria”, afirmaron Rubio y Kennedy, conocidos por sus posturas escépticas frente a las vacunas y medidas sanitarias restrictivas.
Ambos funcionarios señalaron además que la OMS “no ha abordado adecuadamente su vulnerabilidad a la influencia política y la censura, especialmente por parte de China, durante brotes anteriores”.
El gobierno estadounidense reafirmó su postura de priorizar la autonomía nacional: “Pondremos siempre a los estadounidenses en primer lugar y no toleraremos políticas internacionales que comprometan la libertad de expresión, la privacidad o las libertades personales”.






