El presidente ruso, Vladímir Putin, reiteró este jueves a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que Rusia “no renunciará a sus objetivos” en Ucrania, aunque mostró apertura a continuar las negociaciones, en una llamada telefónica que refleja las tensiones persistentes entre ambas potencias.
La conversación, la sexta entre ambos mandatarios desde que Trump asumió su segundo mandato, se produce un día después de que Estados Unidos anunciara el cese del envío de cierto armamento a Ucrania, tras más de tres años y medio de conflicto. Esta decisión podría debilitar la posición de Kiev en el frente, donde las fuerzas rusas mantienen su avance.
Según el asesor diplomático del Kremlin, Yuri Ushakov, el diálogo —que duró cerca de una hora— fue “franco” y abordó, además de la guerra en Ucrania, la situación en Medio Oriente y las relaciones bilaterales. Putin aseguró que Rusia sigue buscando una “solución política” al conflicto, en línea con las negociaciones fallidas de Estambul, pero subrayó que Moscú no dará marcha atrás en sus objetivos estratégicos, entre ellos, según Ushakov, “eliminar las causas profundas” que originaron la guerra.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien se encuentra en Dinamarca, expresó sus “dudas” sobre el respaldo continuo de Washington y urgió a la Unión Europea y la OTAN —bloques a los que aspira ingresar— a “fortalecer la cooperación” con su país.
Mientras Rusia consolida sus ganancias territoriales, la reducción de la ayuda militar estadounidense podría marcar un punto de inflexión en el conflicto, aumentando la presión sobre los aliados europeos para llenar el vacío.
Aunque el Kremlin insiste en su disposición al diálogo, el mensaje de Putin deja claro que Moscú no cederá en sus demandas. Por su parte, la Casa Blanca no ha emitido un comunicado detallado, pero la llamada ocurre en un contexto de creciente escepticismo en Occidente sobre el futuro del apoyo a Ucrania.






