China confirmó este viernes los detalles de un acuerdo comercial con Estados Unidos, en el que Washington se compromete a levantar una serie de “medidas restrictivas” mientras Pekín acelerará la revisión de exportaciones sujetas a controles, incluidas las tierras raras, clave para tecnologías verdes y defensa.
El Ministerio de Comercio chino declaró que ambas partes “se encontrarán a mitad de camino”, en referencia a los compromisos mutuos tras las negociaciones mantenidas este mes en Londres, que buscan implementar el consenso alcanzado en Ginebra en mayo.
La Casa Blanca informó este jueves que se logró un entendimiento para agilizar los envíos de tierras raras —minerales esenciales para baterías, turbinas eólicas y sistemas militares—, después de que EU acusara a China de retrasar licencias de exportación. Asimismo, se mantiene la reducción temporal de aranceles bilaterales acordada en mayo.
Un funcionario estadounidense afirmó que se estableció un “marco de aplicación” del pacto de Ginebra, aunque el presidente Donald Trump había mencionado previamente un acuerdo sin detalles. Pekín, por su parte, aseguró que revisará las solicitudes de exportación “según la ley” y espera que EU cumpla con eliminar sus restricciones.
En paralelo, el portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun, anunció que el canciller Wang Yi visitará Europa la próxima semana para reunirse con representantes de la UE, Alemania y Francia, en un contexto de esfuerzos por estabilizar las relaciones económicas globales.
El acuerdo marca un paso hacia la distensión comercial, aunque persisten tensiones tecnológicas y geopolíticas entre las dos potencias. Analistas advierten que su implementación será clave para evitar nuevos roces.






