La Corte Suprema de Estados Unidos otorgó este viernes una significativa victoria al presidente Donald Trump al restringir la capacidad de los jueces federales para bloquear decisiones de su administración que consideren ilegales.
En un fallo dividido por seis votos a favor (los jueces conservadores) y tres en contra (las magistradas progresistas), el máximo tribunal determinó que las suspensiones nacionales emitidas por cortes inferiores “probablemente exceden la autoridad” que el Congreso les ha otorgado.
Trump celebró el veredicto en su red social Truth Social, calificándolo como una “victoria gigantesca” y sugiriendo que afecta indirectamente su polémico plan de eliminar la ciudadanía por nacimiento. Sin embargo, la Corte no se pronunció sobre la constitucionalidad de ese decreto, que enfrenta fuertes críticas por contravenir la 14ª Enmienda.
La jueza Amy Coney Barrett, autora de la decisión, subrayó que los tribunales no deben “exceder sus facultades” al revisar acciones del Ejecutivo. Su postura fue respaldada por los otros cinco magistrados conservadores, mientras que las tres juezas liberales disintieron.
El fallo tendrá repercusiones duraderas al debilitar la capacidad del Poder Judicial para frenar medidas presidenciales, no solo de Trump, sino también de futuros mandatarios.
El caso surgió tras el bloqueo nacional a uno de los decretos más controvertidos de Trump, firmado el día de su investidura en 2017, que buscaba negar la ciudadanía automática a hijos de migrantes indocumentados o con visas temporales. Cortes de Maryland, Massachusetts y Washington lo suspendieron por inconstitucional.
Durante los argumentos en mayo, magistrados de ambos bandos expresaron preocupación por el aumento de órdenes judiciales nacionales. Ahora, la Corte Suprema ha marcado un precedente que redefine los límites del poder judicial frente al Ejecutivo.
Trump anunció una conferencia de prensa en la Casa Blanca para abordar el fallo, que refuerza su estrategia de apelar a la justicia para sortear obstáculos legales.





