El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó un incremento en la Población Económicamente Activa (PEA) en mayo de 2025, al sumar 205 mil personas más, alcanzando un total de 61.66 millones; sin embargo, este crecimiento estuvo acompañado por un preocupante aumento en la tasa de desocupación, que pasó de 2.61% en abril a 2.71% en mayo, su nivel más alto desde septiembre de 2024.
Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población desocupada creció un 8.52% (133 mil personas), superando con creces el 0.33% de aumento de la PEA. En contraste, la población ocupada solo avanzó en 72 mil personas. Además, la subocupación (personas que necesitan trabajar más horas) también repuntó, pasando de 6.90% a 7.05%.
A pesar del panorama nacional, las zonas urbanas—donde se concentra la mayor actividad económica—registraron una reducción en las tasas de desempleo (3.19% a 3.14%) y subocupación (6.24% a 5.55%, la más baja desde octubre de 2018).
No obstante, la informalidad laboral siguió en aumento, ubicándose en 54.76% en mayo, por encima del 54.65% de abril y del 54.32% de mayo de 2024. Esta situación refleja uno de los principales desafíos del mercado laboral mexicano: la precariedad de los empleos generados.
La Población No Económicamente Activa (PNEA)—integrada por quienes no trabajan ni buscan empleo—se mantuvo estable en 42.06 millones. Sin embargo, dentro de este grupo, la población disponible (que no busca trabajo pero aceptaría uno) aumentó en 586 mil personas, mientras que la no disponible (inactivos totales) disminuyó en 590 mil. En comparación anual, la PNEA creció 5.02% (2.01 millones), atribuido en parte a programas sociales gubernamentales.






