{"id":62063,"date":"2026-02-27T11:25:33","date_gmt":"2026-02-27T17:25:33","guid":{"rendered":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/?p=62063"},"modified":"2026-02-27T11:25:36","modified_gmt":"2026-02-27T17:25:36","slug":"los-tratados-de-bucareli-razon-de-estado-o-traicion-constitucional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/?p=62063","title":{"rendered":"Los Tratados de Bucareli: \u00bfraz\u00f3n de Estado o traici\u00f3n constitucional?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"is-style-rounded wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"769\" height=\"1024\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3337\" style=\"width:107px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c.jpg 769w, https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c-225x300.jpg 225w, https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c-113x150.jpg 113w\" sizes=\"auto, (max-width: 769px) 100vw, 769px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Por: Onel Ortiz<\/strong> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/onelortiz\">@onelortiz<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1923, en una casa de la calle de Bucareli, a unos pasos del Palacio de Cobi\u00e1n, el gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n negoci\u00f3 con emisarios de Estados Unidos una serie de acuerdos que pasar\u00edan a la historia como los Tratados de Bucareli, oficialmente denominados Convenciones de Reclamaciones. Su prop\u00f3sito era claro: obtener el reconocimiento diplom\u00e1tico de Washington a un r\u00e9gimen emanado de la Revoluci\u00f3n que a\u00fan enfrentaba resistencias internas y externas. Pero el precio de ese reconocimiento abri\u00f3 una herida que tocar\u00eda el coraz\u00f3n del art\u00edculo 27 constitucional y marcar\u00eda el debate sobre soberan\u00eda, seguridad nacional e inteligencia de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico sal\u00eda de una d\u00e9cada de guerra civil. Las facciones revolucionarias hab\u00edan derrotado al antiguo r\u00e9gimen, pero el nuevo orden a\u00fan carec\u00eda de legitimidad internacional. Estados Unidos, potencia hemisf\u00e9rica en ascenso tras la Primera Guerra Mundial, condicion\u00f3 el reconocimiento a la resoluci\u00f3n de reclamaciones por da\u00f1os sufridos por sus ciudadanos durante la Revoluci\u00f3n y a garant\u00edas en materia petrolera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Constituci\u00f3n de 1917, en su art\u00edculo 27, hab\u00eda consagrado la propiedad originaria de la naci\u00f3n sobre tierras y subsuelo. La cl\u00e1usula era revolucionaria: afirmaba la soberan\u00eda energ\u00e9tica y territorial frente a intereses extranjeros. Aplicarla implicaba afectar concesiones petroleras otorgadas antes de 1917, muchas de ellas en manos estadounidenses. Ah\u00ed se situ\u00f3 el n\u00facleo del conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su parte formal \u2014publicada en el Diario Oficial y conocida por el Congreso estadounidense\u2014 los acuerdos establecieron comisiones para atender reclamaciones y comprometieron al gobierno mexicano a no aplicar retroactivamente el art\u00edculo 27 a concesiones petroleras previas a 1917. Asimismo, se reconoci\u00f3 la posibilidad de propiedad de tierras por ciudadanos estadounidenses bajo ciertos supuestos y se acordaron mecanismos de indemnizaci\u00f3n. Los estadounidenses pod\u00edan tener un mucho mayor n\u00famero de hect\u00e1reas y en caso de expropiaci\u00f3n, se les pagar\u00eda de manera inmediata en precio oro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00e9cnicamente, no fueron tratados ratificados por ambos Congresos, sino convenios para restablecer la confianza y normalizar relaciones. Pero en la pr\u00e1ctica operaron como una cesi\u00f3n pol\u00edtica estrat\u00e9gica: el reconocimiento de Washington lleg\u00f3 y con \u00e9l, cierta estabilidad financiera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El episodio se rode\u00f3 de sombras. Se habl\u00f3 de minutas secretas, de cinco d\u00edas de conversaciones cuyo contenido no fue divulgado. De ah\u00ed surgi\u00f3 la sospecha de que M\u00e9xico se habr\u00eda comprometido a no desarrollar industria pesada, tecnolog\u00eda o armamento propio durante d\u00e9cadas. Varios hechos sostienen esta sospecha, por ejemplo, antes de 1923 el pa\u00eds fabricaba motores de combusti\u00f3n interna \u2014la empresa Ram\u00edrez en Monterrey\u2014 y aviones Aztl\u00e1n en la capital, y que tras Bucareli esa vocaci\u00f3n se habr\u00eda cancelado en favor de importaciones estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historiograf\u00eda dominante se\u00f1ala que no existe evidencia documental de cl\u00e1usulas que prohibieran el desarrollo tecnol\u00f3gico. Los textos publicados no contienen tales restricciones. La llamada \u201cleyenda negra\u201d explica el rezago industrial como consecuencia directa de un pacto secreto; la realidad es m\u00e1s compleja: la debilidad financiera, la inestabilidad pol\u00edtica y la dependencia estructural tambi\u00e9n pesaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, incluso si la prohibici\u00f3n expl\u00edcita no existi\u00f3, la l\u00f3gica geopol\u00edtica s\u00ed oper\u00f3: el reconocimiento vino acompa\u00f1ado de una integraci\u00f3n asim\u00e9trica al mercado estadounidense. La dependencia tecnol\u00f3gica y militar se profundiz\u00f3. La neutralizaci\u00f3n de ambiciones industriales no necesit\u00f3 de una cl\u00e1usula escrita; bast\u00f3 la correlaci\u00f3n de fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La firma de Bucareli precipit\u00f3 la ruptura con Adolfo de la Huerta, quien encabez\u00f3 una rebeli\u00f3n contra Obreg\u00f3n. El asesinato del senador campechano Francisco Field Jurado \u2014atribuido al l\u00edder obrero Luis N. Morones\u2014 enrareci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el ambiente. La raz\u00f3n de Estado tuvo un precio interno: consolid\u00f3 al grupo sonorense pero profundiz\u00f3 divisiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El verdadero afectado de los Acuerdos de Bucareli fue el art\u00edculo 27. La no retroactividad pactada en 1923 no anul\u00f3 el principio constitucional, pero lo modul\u00f3. La expropiaci\u00f3n petrolera de 1938, bajo L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, revirti\u00f3 el equilibrio: la naci\u00f3n ejerci\u00f3 plenamente su soberan\u00eda sobre el subsuelo, desbordando el marco de Bucareli. La historia demostr\u00f3 que los acuerdos eran contingentes, no perpetuos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, Bucareli no fue el final del art\u00edculo 27, sino un cap\u00edtulo de su disputa. La Constituci\u00f3n sobrevivi\u00f3; la pol\u00edtica la administr\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00e9mica constitucional en torno al art\u00edculo 27, el episodio ofrece lecciones profundas en materia de seguridad nacional e inteligencia estrat\u00e9gica que siguen vigentes un siglo despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. El reconocimiento internacional como variable de seguridad. En 1923 M\u00e9xico no s\u00f3lo buscaba normalizar relaciones diplom\u00e1ticas; buscaba garantizar su supervivencia como r\u00e9gimen. La negativa de Washington a reconocer al gobierno revolucionario implicaba riesgo de aislamiento financiero, bloqueo econ\u00f3mico o incluso intervenci\u00f3n indirecta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primera lecci\u00f3n: la seguridad nacional no se limita a la defensa territorial. Incluye estabilidad diplom\u00e1tica, acceso a mercados y legitimidad internacional. Un Estado sin reconocimiento es un Estado vulnerable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inteligencia estrat\u00e9gica debi\u00f3 haber evaluado con precisi\u00f3n los escenarios: \u00bfcu\u00e1l era la probabilidad de una intervenci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 tan sostenible era el aislamiento? \u00bfQu\u00e9 margen real ten\u00eda M\u00e9xico para resistir presiones petroleras? En ese sentido, Bucareli fue una operaci\u00f3n de contenci\u00f3n de riesgos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Asimetr\u00eda estructural y negociaci\u00f3n estrat\u00e9gica. M\u00e9xico negociaba con la potencia emergente del siglo XX. La asimetr\u00eda era evidente: financiera, militar, tecnol\u00f3gica. Cuando un pa\u00eds con menor poder relativo entra en una negociaci\u00f3n de alto impacto estrat\u00e9gico, la inteligencia debe cumplir tres funciones esenciales: Identificar l\u00edneas rojas irrenunciables. Determinar concesiones reversibles. Dise\u00f1ar salidas a mediano plazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La no retroactividad del art\u00edculo 27 respecto a concesiones previas a 1917 puede leerse como una concesi\u00f3n t\u00e1ctica, no como renuncia definitiva al principio constitucional. La expropiaci\u00f3n petrolera de 1938, bajo L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, demuestra que el margen de maniobra se recuper\u00f3 cuando las condiciones estrat\u00e9gicas fueron distintas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segunda lecci\u00f3n: en entornos asim\u00e9tricos, la inteligencia debe pensar en fases hist\u00f3ricas, no en absolutos ideol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. Control del secreto y narrativa estrat\u00e9gica. Los Tratados de Bucareli alimentaron durante d\u00e9cadas teor\u00edas sobre cl\u00e1usulas secretas que supuestamente prohib\u00edan a M\u00e9xico desarrollar industria pesada, tecnolog\u00eda o armamento. Aunque no exista evidencia documental que confirme tales prohibiciones, el vac\u00edo informativo permiti\u00f3 que la sospecha se instalara en la memoria colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercera lecci\u00f3n: el secreto sin estrategia comunicacional erosiona la cohesi\u00f3n interna. En seguridad nacional, la confidencialidad es indispensable. Pero la opacidad total genera desconfianza, fracturas pol\u00edticas y vulnerabilidad psicol\u00f3gica. La rebeli\u00f3n de Adolfo de la Huerta y la polarizaci\u00f3n interna muestran que la inteligencia no s\u00f3lo debe prever amenazas externas, sino administrar percepciones internas. El control narrativo tambi\u00e9n es un componente de la seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4. Autonom\u00eda tecnol\u00f3gica como pilar estrat\u00e9gico. Uno de los mitos asociados a Bucareli sostiene que M\u00e9xico fren\u00f3 su incipiente desarrollo industrial \u2014motores de combusti\u00f3n interna, fabricaci\u00f3n de aeronaves\u2014 tras los acuerdos. Aunque la historiograf\u00eda no respalde una prohibici\u00f3n formal, es verdad que empresas mexicanas cerraron y el episodio revela una verdad estructural: la dependencia tecnol\u00f3gica limita la soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuarta lecci\u00f3n: la seguridad nacional no es s\u00f3lo militar; es industrial y cient\u00edfica. Un pa\u00eds que depende de otro para su energ\u00eda, su tecnolog\u00eda o su equipamiento estrat\u00e9gico carece de autonom\u00eda decisional plena. En 1923 M\u00e9xico necesitaba estabilidad; en 1938 pudo ejercer soberan\u00eda energ\u00e9tica porque ya hab\u00eda construido capacidades pol\u00edticas y administrativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inteligencia estrat\u00e9gica debe evaluar no s\u00f3lo amenazas inmediatas, sino brechas estructurales de largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5. Econom\u00eda, energ\u00eda y soberan\u00eda. El n\u00facleo del conflicto era el petr\u00f3leo. El art\u00edculo 27 constitucional establec\u00eda la propiedad originaria de la naci\u00f3n sobre el subsuelo. Bucareli modul\u00f3 su aplicaci\u00f3n temporalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quinta lecci\u00f3n: los recursos energ\u00e9ticos son asunto de seguridad nacional. Cuando un recurso estrat\u00e9gico est\u00e1 en disputa, la negociaci\u00f3n deja de ser puramente econ\u00f3mica y se convierte en geopol\u00edtica. La experiencia demuestra que la defensa de recursos estrat\u00e9gicos requiere: Marco jur\u00eddico s\u00f3lido. Capacidad t\u00e9cnica nacional. Inteligencia econ\u00f3mica. Unidad pol\u00edtica interna. Sin cohesi\u00f3n dom\u00e9stica, la posici\u00f3n negociadora se debilita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6. Raz\u00f3n de Estado y l\u00edmites constitucionales. Bucareli plantea un dilema cl\u00e1sico: \u00bfpuede el Ejecutivo flexibilizar la aplicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n en aras de la estabilidad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sexta lecci\u00f3n: la raz\u00f3n de Estado exige inteligencia jur\u00eddica. La seguridad nacional no puede construirse al margen del orden constitucional sin generar costos pol\u00edticos. La legitimidad es un activo estrat\u00e9gico. Si la poblaci\u00f3n percibe traici\u00f3n, la cohesi\u00f3n interna se fractura, debilitando la posici\u00f3n externa. La inteligencia debe anticipar las consecuencias pol\u00edticas internas de decisiones diplom\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7. Inteligencia preventiva vs. reacci\u00f3n tard\u00eda. M\u00e9xico negoci\u00f3 desde una posici\u00f3n defensiva. La Revoluci\u00f3n hab\u00eda devastado la econom\u00eda y el aparato productivo. La negociaci\u00f3n fue reactiva frente a presiones estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Septima Lecci\u00f3n. La inteligencia estrat\u00e9gica debe ser preventiva, no s\u00f3lo reactiva. Un sistema s\u00f3lido de an\u00e1lisis geopol\u00edtico hubiera identificado desde 1917 los escenarios probables de presi\u00f3n internacional por el art\u00edculo 27. La anticipaci\u00f3n permite dise\u00f1ar pol\u00edticas industriales y diplom\u00e1ticas que fortalezcan la posici\u00f3n nacional antes de la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8. Unidad nacional como escudo estrat\u00e9gico. La fractura con Adolfo de la Huerta evidenci\u00f3 que la pol\u00edtica exterior sin consenso interno puede desencadenar inestabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Octava lecci\u00f3n: la seguridad nacional requiere consenso m\u00ednimo en temas estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las \u00e9lites pol\u00edticas compiten internamente mientras negocian externamente, el margen de maniobra se reduce. La inteligencia pol\u00edtica debe mapear actores internos, riesgos de ruptura y escenarios de desestabilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9. Dependencia estructural y seguridad hemisf\u00e9rica. Bucareli ocurri\u00f3 en un contexto de hegemon\u00eda estadounidense en el hemisferio. M\u00e9xico deb\u00eda navegar entre soberan\u00eda formal y realidades geopol\u00edticas.&nbsp; Novena lecci\u00f3n: comprender la arquitectura regional es clave.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La seguridad nacional implica entender c\u00f3mo operan las potencias, cu\u00e1les son sus prioridades energ\u00e9ticas y c\u00f3mo se insertan los pa\u00edses perif\u00e9ricos en esa l\u00f3gica. La inteligencia no s\u00f3lo observa amenazas militares; analiza cadenas de valor, flujos financieros y arquitectura normativa internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10. Memoria hist\u00f3rica como herramienta estrat\u00e9gica. Finalmente, el episodio demuestra que los debates hist\u00f3ricos influyen en la cultura estrat\u00e9gica de un pa\u00eds. Bucareli se convirti\u00f3 en s\u00edmbolo de subordinaci\u00f3n para algunos y de pragmatismo para otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00e9cima lecci\u00f3n: la memoria hist\u00f3rica impacta la toma de decisiones futuras. Un pa\u00eds que interpreta su historia como cadena de traiciones tender\u00e1 a adoptar posturas defensivas extremas. Uno que la entiende como aprendizaje estrat\u00e9gico puede construir pol\u00edticas m\u00e1s sofisticadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfTraici\u00f3n o pragmatismo? Llamar traici\u00f3n a Bucareli simplifica; llamarlo genialidad estrat\u00e9gica tambi\u00e9n. Fue un acto de realpolitik en un contexto adverso. Obreg\u00f3n prioriz\u00f3 la consolidaci\u00f3n del r\u00e9gimen y la pacificaci\u00f3n interna. A cambio, acept\u00f3 l\u00edmites temporales a la aplicaci\u00f3n plena del art\u00edculo 27. La historia posterior \u20141938, la afirmaci\u00f3n energ\u00e9tica, la construcci\u00f3n de un Estado desarrollista\u2014 muestra que M\u00e9xico no qued\u00f3 atado para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lecci\u00f3n contempor\u00e1nea es clara: la soberan\u00eda no se declama, se construye con capacidad econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica y de inteligencia. Bucareli recuerda que la seguridad nacional se juega tanto en la mesa de negociaci\u00f3n como en la f\u00e1brica, en el laboratorio y en el texto constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre la raz\u00f3n de Estado y la fidelidad constitucional hay tensiones inevitables. La madurez pol\u00edtica consiste en administrarlas sin perder el horizonte estrat\u00e9gico. En 1923, M\u00e9xico opt\u00f3 por sobrevivir. El desaf\u00edo permanente es que esa supervivencia no comprometa el proyecto de naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Consulta esta Opini\u00f3n en video a trav\u00e9s de YouTube:<\/strong><br><br><a href=\"https:\/\/youtu.be\/j7u8zHcX6Y0?si=H3XTLJh6tRxofoxq\">https:\/\/youtu.be\/j7u8zHcX6Y0?si=H3XTLJh6tRxofoxq<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1923, en una casa de la calle de Bucareli, a unos pasos del Palacio de Cobi\u00e1n, el gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n negoci\u00f3 con emisarios de Estados Unidos una serie de acuerdos que pasar\u00edan a la historia como los Tratados de Bucareli, oficialmente denominados Convenciones de Reclamaciones. 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