{"id":59963,"date":"2026-02-06T16:02:53","date_gmt":"2026-02-06T22:02:53","guid":{"rendered":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/?p=59963"},"modified":"2026-02-06T16:03:56","modified_gmt":"2026-02-06T22:03:56","slug":"el-asesinato-de-madero-el-golpe-de-estado-que-pudo-evitarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/?p=59963","title":{"rendered":"El asesinato de Madero; el golpe de Estado que pudo evitarse"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"is-style-rounded wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"769\" height=\"1024\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3337\" style=\"width:107px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c.jpg 769w, https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c-225x300.jpg 225w, https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c-113x150.jpg 113w\" sizes=\"auto, (max-width: 769px) 100vw, 769px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Por: Onel Ortiz<\/strong> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/onelortiz\">@onelortiz<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"\">El golpe de Estado contra Francisco I. Madero no solo es uno de los episodios m\u00e1s tr\u00e1gicos de la Revoluci\u00f3n Mexicana; es tambi\u00e9n uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s aleccionadores en materia de inteligencia pol\u00edtica, seguridad nacional y control del poder armado. Pocas veces en la historia de M\u00e9xico un presidente tuvo tanta informaci\u00f3n, tantas advertencias y tantas se\u00f1ales de peligro inminente\u2026 y, aun as\u00ed, decidi\u00f3 no actuar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">La pregunta se repite desde hace m\u00e1s de un siglo: \u00bfpor qu\u00e9 Madero no escuch\u00f3 \u2014o no quiso escuchar\u2014 a quienes le advirtieron de la conjura? La respuesta no est\u00e1 \u00fanicamente en la ingenuidad pol\u00edtica, como suele afirmarse, sino en una concepci\u00f3n profundamente equivocada de la seguridad del Estado, heredada del liberalismo decimon\u00f3nico, incompatible con la realidad de un pa\u00eds que acababa de salir de una dictadura militar de m\u00e1s de treinta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">El gobierno maderista careci\u00f3 de un aparato de inteligencia civil propio, confiable y leal al proyecto democr\u00e1tico. Madero desmantel\u00f3 \u2014con raz\u00f3n moral\u2014 los mecanismos represivos del porfiriato, pero no los sustituy\u00f3 por instituciones modernas de an\u00e1lisis, prevenci\u00f3n y contrainteligencia. El resultado fue un vac\u00edo que r\u00e1pidamente fue ocupado por las mismas redes militares, pol\u00edticas y econ\u00f3micas del antiguo r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">La seguridad del Estado qued\u00f3 en manos del Ej\u00e9rcito Federal porfirista, intacto en su estructura, mandos y lealtades. Madero crey\u00f3 que la legalidad constitucional bastar\u00eda para domesticar a un aparato armado que nunca fue republicano. Fue un error estrat\u00e9gico de enormes proporciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Desde la perspectiva de la inteligencia, el asesinato de Madero no fue producto de la sorpresa, sino de la negaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Zapata: la advertencia desde la ruptura. Emiliano Zapata, enfrentado pol\u00edticamente a Madero, le dijo una de las frases m\u00e1s l\u00facidas y prof\u00e9ticas de la Revoluci\u00f3n: \u201cYo no lo voy a matar, se\u00f1or presidente; a usted lo van a matar los suyos\u201d. La advertencia no proven\u00eda de un aliado, sino de un adversario que entend\u00eda mejor que nadie la l\u00f3gica de la traici\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">El episodio es revelador: Zapata rompe con Madero, se levanta en armas contra su gobierno, pero al mismo tiempo le advierte del peligro mortal que corre dentro de su propio gabinete. No s\u00f3lo eso, el caudillo del Sur le pide al presidente y a su esposa que sean testigos de su boda.&nbsp;&nbsp; La contradicci\u00f3n es brutal, pero tambi\u00e9n profundamente humana. El presidente, sin embargo, prefiri\u00f3 interpretar la advertencia como un exceso ret\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Villa: cartas desde la prisi\u00f3n. Francisco Villa, encarcelado en la Ciudad de M\u00e9xico, que fue sentenciado a muerte por Victoriano Huerta y&nbsp; que libr\u00f3 el pared\u00f3n casi de milagro, escribi\u00f3 varias cartas a Madero alert\u00e1ndolo de la conjura que se tej\u00eda en su contra desde las celdas y cruj\u00edas de la c\u00e1rcel de Bel\u00e9n y de Lecumberri. Villa conoc\u00eda a Huerta, hab\u00eda estado a punto de ser fusilado por \u00e9l y sab\u00eda que no era un militar leal a la legalidad, sino un hombre del antiguo r\u00e9gimen. En sus d\u00edas en prisi\u00f3n vio, escuch\u00f3 c\u00f3mo se preparaba el levantamiento en contra de Madero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Madero ignor\u00f3 las advertencias y nunca le contest\u00f3 a Francisco Villa. El huy\u00f3 de la c\u00e1rcel y despu\u00e9s del cobarde asesinato de Madero, se uni\u00f3 al ej\u00e9rcito constitucionalista donde la divisi\u00f3n del Norte escribi\u00f3 la historia que ya todos conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Gustavo A. Madero: la advertencia desde la cercan\u00eda.El caso m\u00e1s grave es el de Gustavo A. Madero, hermano del presidente, diputado federal y uno de los pocos que entend\u00eda la dimensi\u00f3n del riesgo. Gustavo actu\u00f3 como un aut\u00e9ntico operador de inteligencia pol\u00edtica: detect\u00f3 movimientos sospechosos, vigil\u00f3 contactos, identific\u00f3 alianzas peligrosas y, en un acto extremo, desarm\u00f3 personalmente a Huerta y se lo entreg\u00f3 al presidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">La respuesta de Madero fue devolverle las armas, el mando y la confianza. D\u00edas despu\u00e9s, Huerta ordenar\u00eda la tortura y asesinato de Gustavo A. Madero en la Ciudadela. No hay met\u00e1fora m\u00e1s cruel sobre el fracaso de la inteligencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">La Decena Tr\u00e1gica: un golpe anunciado. Entre el 9 y el 19 de febrero de 1913, la Ciudad de M\u00e9xico vivi\u00f3 una guerra interna que ning\u00fan Estado funcional habr\u00eda permitido. Desde la perspectiva de la seguridad nacional, la Decena Tr\u00e1gica fue una cat\u00e1strofe institucional: Insurrecci\u00f3n armada dentro de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Bombardeos indiscriminados contra poblaci\u00f3n civil. Miles de muertos. Un jefe militar simulando lealtad mientras conspiraba. Huerta retras\u00f3 deliberadamente la derrota de los sublevados, negoci\u00f3 con F\u00e9lix D\u00edaz y prepar\u00f3 el terreno para el golpe final. La informaci\u00f3n estaba a la vista; lo que falt\u00f3 fue voluntad pol\u00edtica para actuar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">El factor externo: la intervenci\u00f3n diplom\u00e1tica como operaci\u00f3n de inteligencia. El papel del embajador estadounidense Henry Lane Wilson constituye un caso cl\u00e1sico de injerencia extranjera mediante operaciones pol\u00edticas encubiertas. No fue un observador: fue un actor central del golpe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Desde la embajada de Estados Unidos se articul\u00f3 el llamado Pacto de la Embajada, donde se acord\u00f3 la ca\u00edda de Madero, la llegada de Huerta al poder y la simulaci\u00f3n de un proceso constitucional. En t\u00e9rminos modernos, fue una operaci\u00f3n de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica con aval diplom\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">En contraste, la historia registra con dignidad la actuaci\u00f3n del embajador cubano Manuel M\u00e1rquez Sterling y del japon\u00e9s Kamaichi Horiguchi, quienes protegieron a la familia Madero y ofrecieron salvoconductos. Dos concepciones opuestas de la diplomacia y del respeto a la soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">El 22 de febrero de 1913, Francisco I. Madero y Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez fueron ejecutados. No fue un exceso, ni un accidente, ni un intento de rescate fallido. Fue un crimen de Estado, ordenado para cerrar cualquier posibilidad de retorno democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Desde la perspectiva de la seguridad nacional, el asesinato tuvo un efecto inmediato: deslegitim\u00f3 por completo al r\u00e9gimen huertista y convirti\u00f3 a Madero en un m\u00e1rtir. El golpe que buscaba estabilidad provoc\u00f3 exactamente lo contrario: radicaliz\u00f3 la Revoluci\u00f3n y abri\u00f3 un ciclo de guerra a\u00fan m\u00e1s violento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Las lecciones para el M\u00e9xico contempor\u00e1neo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">1. La inteligencia no es represi\u00f3n, es prevenci\u00f3n. Desmantelar aparatos autoritarios sin crear instituciones modernas de inteligencia deja al Estado indefenso. La informaci\u00f3n debe procesarse, evaluarse y traducirse en decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">2. El control civil del poder militar es indispensable. Un Estado democr\u00e1tico no puede delegar su seguridad en fuerzas armadas formadas bajo otra l\u00f3gica pol\u00edtica. La lealtad no se presume: se construye institucionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">3. Confiar no es gobernar. La frase es dura, pero inevitable: es bueno confiar, pero es mejor no confiar. La pol\u00edtica no se ejerce con fe, sino con mecanismos de control.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">4. La soberan\u00eda tambi\u00e9n se defiende en los salones diplom\u00e1ticos. La intervenci\u00f3n extranjera no siempre llega con tropas; a veces llega con memorandos, presiones y pactos \u201cdiscretos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">El asesinato de Francisco I. Madero no fue inevitable. Fue el resultado de una inteligencia fallida, de una concepci\u00f3n rom\u00e1ntica del poder y de la incapacidad para entender que la democracia, sin seguridad institucional, es fr\u00e1gil. M\u00e9xico pag\u00f3 ese error con sangre, guerra y una d\u00e9cada de guerra civil e inestabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">La historia no se repite, pero advierte. Ignorarla, como ignor\u00f3 Madero a quienes quisieron salvarle la vida, siempre tiene consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\"><strong>Consulta esta Opini\u00f3n en video a trav\u00e9s de YouTube:<\/strong><br><br><a href=\"https:\/\/youtu.be\/TzYobJiUAWQ?si=yIYpqRQ0uogmgFFB\">https:\/\/youtu.be\/TzYobJiUAWQ?si=yIYpqRQ0uogmgFFB<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El golpe de Estado contra Francisco I. Madero no solo es uno de los episodios m\u00e1s tr\u00e1gicos de la Revoluci\u00f3n Mexicana; es tambi\u00e9n uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s aleccionadores en materia de inteligencia pol\u00edtica, seguridad nacional y control del poder armado. 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