{"id":53420,"date":"2025-10-24T17:54:18","date_gmt":"2025-10-24T23:54:18","guid":{"rendered":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/?p=53420"},"modified":"2025-10-24T17:54:21","modified_gmt":"2025-10-24T23:54:21","slug":"la-guerra-mexico-estados-unidos-1846-1848-desde-la-perspectiva-estadunidense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/?p=53420","title":{"rendered":"La guerra M\u00e9xico-Estados Unidos (1846-1848) desde la perspectiva Estadunidense"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized is-style-rounded\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"769\" height=\"1024\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3337\" style=\"width:107px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c.jpg 769w, https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c-225x300.jpg 225w, https:\/\/la-guardia.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Imagen-de-WhatsApp-2023-11-17-a-las-18.53.32_c2df574c-113x150.jpg 113w\" sizes=\"auto, (max-width: 769px) 100vw, 769px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Por: Onel Ortiz<\/strong> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/onelortiz\">@onelortiz<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra entre M\u00e9xico y Estados Unidos no fue un accidente hist\u00f3rico, ni una reacci\u00f3n impulsiva ante un conflicto fronterizo. Fue una operaci\u00f3n cuidadosamente dise\u00f1ada, ejecutada con la precisi\u00f3n de una maquinaria de Estado en expansi\u00f3n. Detr\u00e1s del discurso del \u201cDestino Manifiesto\u201d, que justificaba la supuesta misi\u00f3n divina del pueblo estadounidense de dominar el continente, se encontraba un aparato pol\u00edtico, militar y de inteligencia que transform\u00f3 la ambici\u00f3n territorial en una estrategia de guerra total. Desde la anexi\u00f3n de Texas en 1845 hasta la ocupaci\u00f3n de la Ciudad de M\u00e9xico en 1847, Washington despleg\u00f3 un modelo de guerra moderna sustentado en tres pilares: espionaje, diplomacia coercitiva y superioridad log\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la independencia de las Trece Colonias, el expansionismo fue el principio rector de la pol\u00edtica estadounidense. Thomas Jefferson lo hab\u00eda advertido al comprar Luisiana en 1803; James Monroe lo formaliz\u00f3 con su doctrina de 1823, y James K. Polk lo convirti\u00f3 en un mandato estrat\u00e9gico durante su presidencia. El \u201cDestino Manifiesto\u201d no era s\u00f3lo una idea religiosa o moral: era un proyecto geopol\u00edtico que implicaba consolidar a Estados Unidos como potencia continental y controlar los dos oc\u00e9anos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Texas, California y Nuevo M\u00e9xico eran, en esa l\u00f3gica, piezas de una expansi\u00f3n natural. M\u00e9xico representaba un obst\u00e1culo d\u00e9bil, inestable y econ\u00f3micamente exhausto. Polk entendi\u00f3 que el conflicto con M\u00e9xico pod\u00eda resolverse mediante una guerra corta y efectiva, que no s\u00f3lo asegurara los territorios reclamados, sino que adem\u00e1s consolidara la identidad expansionista de la joven rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presidente estadounidense utiliz\u00f3 al Congreso, la prensa y la opini\u00f3n p\u00fablica como instrumentos de legitimaci\u00f3n. Mientras los diplom\u00e1ticos fing\u00edan negociar la compra de territorios, los ingenieros militares y cart\u00f3grafos trazaban las rutas de invasi\u00f3n. La guerra no fue una improvisaci\u00f3n: fue una decisi\u00f3n de Estado basada en la convicci\u00f3n de que la expansi\u00f3n territorial era sin\u00f3nimo de destino nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e9xito de la invasi\u00f3n estadounidense se debi\u00f3, en gran medida, a la preparaci\u00f3n previa de inteligencia. Antes del estallido del conflicto, Washington ya contaba con mapas detallados de los desiertos del norte mexicano, las rutas hacia Veracruz y los accesos a la capital. Exploradores, comerciantes, misioneros y agentes encubiertos hab\u00edan recopilado durante d\u00e9cadas informaci\u00f3n geogr\u00e1fica, militar y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los informes enviados desde Texas, California y la frontera de Chihuahua ofrec\u00edan detalles sobre el estado de las guarniciones mexicanas, la corrupci\u00f3n en el ej\u00e9rcito, las tensiones regionales y la escasa capacidad log\u00edstica del pa\u00eds. En la pr\u00e1ctica, Estados Unidos hab\u00eda infiltrado una red de informantes civiles bajo el disfraz del comercio y la religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La anexi\u00f3n de Texas, m\u00e1s que una provocaci\u00f3n, fue un ensayo de penetraci\u00f3n. Los agentes estadounidenses en territorio texano, muchos de ellos veteranos de las guerras indias, actuaron como pioneros del espionaje moderno: cartografiaron, reclutaron aliados locales y sembraron desinformaci\u00f3n entre las autoridades mexicanas. Para 1846, el Departamento de Guerra pose\u00eda un conocimiento detallado del terreno, mientras que M\u00e9xico ignoraba la magnitud del enemigo que enfrentar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra fue tambi\u00e9n una operaci\u00f3n pol\u00edtica. Polk sab\u00eda que la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense estaba dividida: los estados del norte tem\u00edan que la expansi\u00f3n territorial fortaleciera al sur esclavista. Por ello, la Casa Blanca necesitaba un pretexto leg\u00edtimo para declarar la guerra. El \u201cincidente Thornton\u201d fue ese detonante calculado: el env\u00edo deliberado de tropas estadounidenses al territorio en disputa entre los r\u00edos Nueces y Bravo provoc\u00f3 el choque inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las patrullas mexicanas respondieron, Polk present\u00f3 los hechos como una agresi\u00f3n. En un mensaje al Congreso, afirm\u00f3 que M\u00e9xico hab\u00eda \u201cderramado sangre estadounidense en suelo estadounidense\u201d. La ret\u00f3rica fue suficiente para que el Congreso aprobara los fondos y autorizara la guerra. La manipulaci\u00f3n pol\u00edtica se complet\u00f3 con el apoyo medi\u00e1tico: los peri\u00f3dicos del este exaltaron el nacionalismo y difundieron caricaturas que retrataban a M\u00e9xico como un pa\u00eds b\u00e1rbaro, incapaz de gobernarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En paralelo, la diplomacia estadounidense oper\u00f3 para aislar a M\u00e9xico internacionalmente. Ninguna potencia europea se involucr\u00f3 en su defensa; Gran Breta\u00f1a, que hab\u00eda considerado intervenir, prefiri\u00f3 no desafiar la expansi\u00f3n de su principal socio comercial. Francia, enfrascada en sus conflictos internos, guard\u00f3 silencio. M\u00e9xico qued\u00f3 solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estados Unidos no s\u00f3lo contaba con motivaciones ideol\u00f3gicas, sino con una estructura militar avanzada. Su marina era ya una de las m\u00e1s poderosas del continente. Mientras M\u00e9xico pose\u00eda una flota reducida y mal equipada, Estados Unidos moviliz\u00f3 barcos de vapor y fragatas modernas para bloquear los puertos del Golfo y del Pac\u00edfico. Este control mar\u00edtimo result\u00f3 decisivo: cort\u00f3 el comercio, impidi\u00f3 el abastecimiento y desmoraliz\u00f3 a las fuerzas mexicanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ej\u00e9rcito estadounidense, aunque m\u00e1s peque\u00f1o en n\u00famero, estaba mejor organizado. Su estructura jer\u00e1rquica, el entrenamiento de sus oficiales en West Point y la experiencia en campa\u00f1as previas le otorgaron una eficiencia desconocida para los ej\u00e9rcitos latinoamericanos de la \u00e9poca. En cambio, M\u00e9xico enfrentaba una profunda desorganizaci\u00f3n interna: generales rivales, tropas mal pagadas y una cadena de mando fragmentada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra se desarroll\u00f3 en tres frentes simult\u00e1neos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente norte: el general Zachary Taylor avanz\u00f3 desde Texas hacia Monterrey y Saltillo, derrotando a las fuerzas mexicanas en Palo Alto, Resaca de la Palma y Buena Vista. Su \u00e9xito lo convirti\u00f3 en h\u00e9roe nacional y eventual presidente de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente del Pac\u00edfico: el general Stephen Kearny tom\u00f3 Nuevo M\u00e9xico sin resistencia significativa y march\u00f3 hacia California, donde fuerzas navales bajo el mando de John D. Sloat ocuparon los principales puertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente central: el general Winfield Scott ejecut\u00f3 una campa\u00f1a ejemplar en t\u00e9rminos t\u00e1cticos. Desembarc\u00f3 en Veracruz en marzo de 1847 \u2014la primera operaci\u00f3n anfibia a gran escala en la historia moderna\u2014 y avanz\u00f3 hacia el altiplano siguiendo la ruta de Hern\u00e1n Cort\u00e9s. Las victorias de Cerro Gordo, Churubusco, Molino del Rey y Chapultepec marcaron el camino hacia la Ciudad de M\u00e9xico, que cay\u00f3 en septiembre de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada una de estas operaciones fue producto de una planificaci\u00f3n meticulosa. Los movimientos de tropas, los puntos de abastecimiento y las rutas de comunicaci\u00f3n hab\u00edan sido definidos con base en informaci\u00f3n previa recopilada por exploradores e informantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estados Unidos no s\u00f3lo libr\u00f3 una guerra en el campo de batalla, sino tambi\u00e9n en la mente de su poblaci\u00f3n. El discurso del \u201cDestino Manifiesto\u201d, difundido por la prensa y los l\u00edderes religiosos, convirti\u00f3 la invasi\u00f3n en una cruzada moral. Se present\u00f3 a M\u00e9xico como una naci\u00f3n atrasada, incapaz de aprovechar sus recursos naturales, mientras que la expansi\u00f3n estadounidense era retratada como una misi\u00f3n civilizadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ret\u00f3rica influy\u00f3 decisivamente en la opini\u00f3n p\u00fablica. Los peri\u00f3dicos promovieron la idea de que la guerra era una empresa justa y necesaria para llevar el progreso al suroeste del continente. El Congreso, que inicialmente hab\u00eda mostrado dudas, aprob\u00f3 los presupuestos con amplio respaldo. En el imaginario nacional, la conquista de M\u00e9xico se transform\u00f3 en una epopeya patri\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso la oposici\u00f3n interna \u2014figuras como Abraham Lincoln y Henry David Thoreau\u2014, que denunciaron la ilegalidad moral de la guerra, fueron silenciadas por la ola de fervor nacionalista. El control de la narrativa fue total: la guerra dej\u00f3 de ser una invasi\u00f3n y se convirti\u00f3 en el cumplimiento del destino de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico, en contraste, enfrentaba una tormenta perfecta. Desde su independencia en 1821, el pa\u00eds hab\u00eda padecido una sucesi\u00f3n interminable de golpes de Estado, conflictos regionales y bancarrotas fiscales. El ej\u00e9rcito, lejos de ser una instituci\u00f3n nacional, estaba fragmentado por lealtades personales. La rotaci\u00f3n constante de gobiernos \u2014once presidentes entre 1846 y 1848\u2014 imposibilit\u00f3 una estrategia coherente de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello se sumaba la crisis econ\u00f3mica: el erario estaba vac\u00edo, el sistema tributario colapsado y las aduanas controladas por militares locales. Los estados se negaban a enviar recursos o tropas. En Yucat\u00e1n y Zacatecas, incluso, se plante\u00f3 la posibilidad de la independencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La moral del ej\u00e9rcito mexicano era baja, y su armamento obsoleto. Las batallas se libraron con hero\u00edsmo, pero sin coordinaci\u00f3n ni log\u00edstica. Las victorias parciales \u2014como la de Cerro Gordo o Tabasco\u2014 fueron insuficientes ante la superioridad material del enemigo. La ca\u00edda de la Ciudad de M\u00e9xico simboliz\u00f3 no s\u00f3lo una derrota militar, sino el fracaso de un Estado a\u00fan en construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la invasi\u00f3n, los estadounidenses demostraron una capacidad de inteligencia t\u00e1ctica sin precedentes. Utilizaron esp\u00edas locales, int\u00e9rpretes y desertores mexicanos para obtener informaci\u00f3n sobre las posiciones enemigas. Los mapas capturados en Veracruz y Puebla fueron actualizados en tiempo real por ingenieros militares. Winfield Scott, un estratega met\u00f3dico, bas\u00f3 cada avance en informes de reconocimiento elaborados por oficiales que exploraban el terreno antes de cada batalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico, por el contrario, careci\u00f3 de un servicio de inteligencia efectivo. Las comunicaciones entre los mandos eran lentas, y muchas veces la informaci\u00f3n llegaba tarde o era contradictoria. El espionaje estadounidense penetr\u00f3 incluso en los c\u00edrculos pol\u00edticos de la capital. Agentes diplom\u00e1ticos y comerciantes suministraban informes precisos sobre los movimientos del ej\u00e9rcito mexicano, los conflictos internos y la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este dominio informativo otorg\u00f3 a Estados Unidos una ventaja decisiva: cada movimiento mexicano era anticipado, cada fortificaci\u00f3n vulnerable identificada. La inteligencia militar fue, sin duda, el arma invisible de la victoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La invasi\u00f3n a M\u00e9xico fue el primer gran campo de entrenamiento del ej\u00e9rcito estadounidense. Oficiales j\u00f3venes como Robert E. Lee, Ulysses S. Grant, Thomas \u201cStonewall\u201d Jackson y William T. Sherman sirvieron bajo las \u00f3rdenes de Scott y Taylor. Aprendieron t\u00e1cticas de movimiento, artiller\u00eda y log\u00edstica que aplicar\u00edan a\u00f1os despu\u00e9s en la Guerra Civil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Grant, en sus memorias, reconocer\u00eda la naturaleza injusta del conflicto: \u201cConsidero que la guerra con M\u00e9xico fue una de las m\u00e1s injustas jam\u00e1s libradas por una naci\u00f3n m\u00e1s fuerte contra una m\u00e1s d\u00e9bil\u201d. Pero tambi\u00e9n admiti\u00f3 que fue un ejercicio formativo que profesionaliz\u00f3 al ej\u00e9rcito estadounidense y consolid\u00f3 su identidad como fuerza moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra con M\u00e9xico, por tanto, no s\u00f3lo redefini\u00f3 el mapa del continente, sino que sembr\u00f3 las semillas de la guerra civil estadounidense: los oficiales que lucharon juntos en Chapultepec se enfrentar\u00edan despu\u00e9s en Antietam o Gettysburg.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en 1848, sell\u00f3 el desenlace. M\u00e9xico perdi\u00f3 m\u00e1s de la mitad de su territorio: los actuales estados de California, Nevada, Utah, Nuevo M\u00e9xico, Arizona y partes de Colorado, Wyoming y Texas. Estados Unidos pag\u00f3 15 millones de d\u00f3lares, una cantidad simb\u00f3lica que apenas compensaba el bot\u00edn geopol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frontera qued\u00f3 trazada sobre el r\u00edo Bravo, pero el verdadero l\u00edmite era civilizatorio: al norte, el imperio emergente; al sur, una naci\u00f3n devastada y endeudada. La guerra consolid\u00f3 el poder estadounidense en el continente y transform\u00f3 su ej\u00e9rcito en una fuerza profesional lista para futuras expansiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico, por su parte, inici\u00f3 un largo proceso de reconstrucci\u00f3n nacional que tardar\u00eda d\u00e9cadas. La p\u00e9rdida territorial no s\u00f3lo signific\u00f3 un golpe econ\u00f3mico, sino una herida en la identidad nacional. Fue el inicio de una conciencia colectiva basada en la resistencia ante el poder extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra de 1846-1848 anticip\u00f3 los m\u00e9todos que Estados Unidos usar\u00eda en el siglo XX: intervenci\u00f3n indirecta, manipulaci\u00f3n diplom\u00e1tica, control informativo y uso de pretextos para justificar acciones militares. Polk fue el antecedente directo de posteriores doctrinas expansionistas: la del \u201cgran garrote\u201d de Roosevelt, la \u201cdiplomacia del d\u00f3lar\u201d y, m\u00e1s tarde, la pol\u00edtica intervencionista en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espionaje y la inteligencia se institucionalizaron despu\u00e9s de esta guerra. Los manuales militares estadounidenses incorporaron las lecciones aprendidas en M\u00e9xico: reconocimiento del terreno, infiltraci\u00f3n local, log\u00edstica avanzada y propaganda pol\u00edtica. El modelo se repetir\u00eda en Cuba, Panam\u00e1, Filipinas y, m\u00e1s tarde, en Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico, sin saberlo, fue el laboratorio donde Estados Unidos ensay\u00f3 su f\u00f3rmula de dominaci\u00f3n continental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la perspectiva estadounidense, la guerra contra M\u00e9xico fue un triunfo de la voluntad nacional, una confirmaci\u00f3n del \u201cDestino Manifiesto\u201d. Desde la mirada mexicana, fue una tragedia de divisi\u00f3n interna y desorganizaci\u00f3n estatal. Pero desde una lectura contempor\u00e1nea, fue el inicio de una nueva era: la del poder como sistema integral, donde la inteligencia, la propaganda y la diplomacia se combinan con la fuerza militar para alcanzar objetivos geopol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estados Unidos no gan\u00f3 s\u00f3lo por su ej\u00e9rcito, sino por su capacidad para planificar, manipular y ejecutar. Su victoria fue el resultado de una estrategia total, donde cada elemento \u2014desde la provocaci\u00f3n en el r\u00edo Bravo hasta la ocupaci\u00f3n del Z\u00f3calo\u2014 respond\u00eda a un dise\u00f1o mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, M\u00e9xico perdi\u00f3 m\u00e1s que territorios: perdi\u00f3 la oportunidad de consolidar un proyecto nacional antes de enfrentar a un adversario que no improvisaba. La guerra de 1846-1848 no fue una simple invasi\u00f3n: fue una lecci\u00f3n sobre c\u00f3mo la inteligencia, la informaci\u00f3n y la unidad pol\u00edtica pueden decidir el destino de las naciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra M\u00e9xico-Estados Unidos debe comprenderse como el punto de origen del imperialismo moderno estadounidense. Su \u00e9xito se fund\u00f3 en la anticipaci\u00f3n, la manipulaci\u00f3n y el c\u00e1lculo pol\u00edtico. La combinaci\u00f3n de espionaje, diplomacia agresiva y poder militar estableci\u00f3 el modelo de las guerras por objetivos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras M\u00e9xico intentaba defender su soberan\u00eda con un Estado a\u00fan fr\u00e1gil, su vecino del norte ya operaba como una potencia estructurada, con visi\u00f3n estrat\u00e9gica y sentido de misi\u00f3n. La historia no debe verse s\u00f3lo en t\u00e9rminos de vencedores y vencidos, sino en t\u00e9rminos de lecciones: la fortaleza de un pa\u00eds no reside \u00fanicamente en sus armas, sino en su inteligencia, su cohesi\u00f3n y su claridad de prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra de 1846-1848 fue, en esencia, el choque entre una naci\u00f3n que se prepar\u00f3 durante d\u00e9cadas para expandirse y otra que apenas comenzaba a definirse. El resultado fue inevitable. Pero su memoria sigue siendo una advertencia: las guerras no se ganan s\u00f3lo en el campo de batalla, sino en los despachos donde se dise\u00f1a el destino de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Consulta esta Opini\u00f3n en video a trav\u00e9s de YouTube:<\/strong><br><br><a href=\"https:\/\/youtu.be\/Vq3u0aCs104?si=Ut8oujGUEaPV4fy6\">https:\/\/youtu.be\/Vq3u0aCs104?si=Ut8oujGUEaPV4fy6<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La guerra entre M\u00e9xico y Estados Unidos no fue un accidente hist\u00f3rico, ni una reacci\u00f3n impulsiva ante un conflicto fronterizo. Fue una operaci\u00f3n cuidadosamente dise\u00f1ada, ejecutada con la precisi\u00f3n de una maquinaria de Estado en expansi\u00f3n. Detr\u00e1s del discurso del \u201cDestino Manifiesto\u201d, que justificaba la supuesta misi\u00f3n divina del pueblo estadounidense de dominar el continente, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":53421,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[462],"class_list":["post-53420","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-onel-ortiz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53420"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53420\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53422,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53420\/revisions\/53422"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/53421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la-guardia.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}