Bajo el clamor unánime de justicia, cientos de ciudadanos vestidos de blanco y portando el emblemático sombrero de ala ancha inundaron hoy las calles de Uruapan, al cumplirse el primer aniversario luctuoso del exalcalde Carlos Manzo Rodríguez, asesinado el 1 de noviembre de 2025. La imponente movilización civil, que partió del monumento a Lázaro Cárdenas, transformó el dolor en un enérgico reclamo social contra la impunidad y la violencia del crimen organizado en la región.
La caminata fue encabezada por su viuda y actual alcaldesa, Grecia Quiroz, quien junto a colectivos y comerciantes locales culminó el recorrido en la Plaza Morelos, sitio exacto del atentado. En un emotivo acto central, se develó una estatua en honor al fallecido político con la leyenda “Ni un paso atrás”, frase que se ha convertido en el nuevo estandarte de resistencia de una comunidad que se niega a vivir con miedo.
A doce meses del magnicidio que conmocionó al país, y pese a que la Fiscalía estatal reporta un 90% de avance en las investigaciones con más de 30 detenidos, la ciudadanía dejó claro que las cifras no bastan. Los organizadores advirtieron que la marcha no es solo un tributo a la memoria de Manzo, sino una exigencia directa al Gobierno Federal para blindar de manera definitiva a Michoacán ante el asedio del narcotráfico.



