La Cámara de Diputados rindió homenaje póstumo al periodista Francisco “Pancho” Garfias, uno de los cronistas parlamentarios más reconocidos del país, cuya trayectoria estuvo marcada por la independencia, el rigor profesional y la defensa de la libertad de expresión.
La ceremonia se realizó en el Palacio Legislativo de San Lázaro, donde legisladoras y legisladores de distintas fuerzas políticas reconocieron la aportación de Garfias al periodismo mexicano y su capacidad para narrar, analizar y cuestionar durante décadas los principales acontecimientos de la vida pública nacional.
Durante el acto, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, destacó que el ejercicio periodístico no está para complacer al poder, sino para investigar, preguntar, cuestionar y exigir rendición de cuentas. Señaló que una prensa libre y crítica fortalece la democracia al contribuir a una ciudadanía mejor informada y a instituciones más transparentes.
Monreal recordó que, a lo largo de su carrera, Francisco Garfias construyó una reputación basada en la honestidad, la independencia editorial y el profesionalismo, cualidades que le permitieron convertirse en una de las voces más respetadas del periodismo político y parlamentario.
Como parte del homenaje, el foro de conferencias del recinto legislativo fue rebautizado con el nombre del periodista, en reconocimiento a una trayectoria que estuvo estrechamente vinculada con la cobertura de la actividad legislativa y el seguimiento de los debates nacionales.
En su mensaje, el coordinador parlamentario subrayó que una de las principales muestras de madurez de quienes ejercen responsabilidades públicas es la capacidad de escuchar las críticas, incluso cuando resultan incómodas. También afirmó que las diferencias políticas nunca deben traducirse en descalificaciones, persecuciones o agresiones contra quienes ejercen el periodismo.
El homenaje reunió a familiares, amistades, periodistas y representantes de distintos medios de comunicación, quienes recordaron a Garfias como un profesional comprometido con la verdad, el análisis y la defensa permanente de la libertad de expresión.
Más allá de reconocer una destacada trayectoria profesional, la ceremonia dejó un mensaje claro: en una democracia, la relación entre la prensa y el poder debe construirse desde el respeto mutuo, la pluralidad de ideas y la convicción de que el cuestionamiento y la crítica son elementos indispensables para fortalecer la vida pública del país.



