La calificadora HR Ratings redujo la calificación de largo plazo de la deuda soberana de México de HR BBB+ a HR BBB, aunque mantuvo la perspectiva estable y el grado de inversión. La decisión responde al deterioro de los balances fiscales del país y a una revisión a la baja en las expectativas de crecimiento económico para los próximos años.
De acuerdo con la agencia, México acumula cinco años consecutivos con déficits superiores al 4% del Producto Interno Bruto (PIB), una situación que refleja que el gasto público continúa creciendo a un ritmo mayor que la recaudación. Para 2026, HR Ratings prevé un déficit de 4.6% del PIB y estima que los Requerimientos Financieros del Sector Público se mantendrán por encima del umbral considerado sostenible.
El organismo también ajustó su expectativa de crecimiento económico de largo plazo de 1.85% a 1.5% anual. Para 2026, proyecta una expansión de apenas 1.3%, por debajo de la previsión oficial de la Secretaría de Hacienda. Según la calificadora, este menor dinamismo económico limitará la generación de ingresos públicos y complicará los esfuerzos para contener el endeudamiento.
Las perspectivas sobre la deuda tampoco son alentadoras. HR Ratings calcula que la deuda neta del sector público podría alcanzar 54.5% del PIB en 2026, subir a 61.2% en 2030 y acercarse a 65.6% en 2033. Además, el costo financiero de la deuda ya representa una de las presiones más importantes para las finanzas públicas nacionales.
Pese al ajuste, la Secretaría de Hacienda destacó que México conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan la deuda soberana del país y señaló que continúan los esfuerzos de consolidación fiscal y fortalecimiento de la recaudación.
¿Por qué importa?
Aunque la rebaja no provocó una reacción significativa en los mercados, constituye una señal de advertencia sobre la salud de las finanzas públicas mexicanas. Una menor calificación puede traducirse en mayores costos de financiamiento para el gobierno y envía a inversionistas y analistas el mensaje de que existen riesgos asociados al crecimiento económico, el déficit fiscal y el aumento de la deuda.
Además, la decisión cobra relevancia porque podría influir en la percepción que mantienen otras agencias internacionales como Fitch, Moody’s y S&P sobre la capacidad financiera del país. Para revertir la tendencia, HR Ratings considera necesario alcanzar un crecimiento sostenido superior al 2.5% anual y generar superávits primarios que permitan estabilizar la deuda pública en el mediano plazo. En caso contrario, las presiones fiscales podrían mantenerse y abrir la puerta a nuevas revisiones de calificación en los próximos años.



