La economía mexicana podría encontrar en la inteligencia artificial uno de sus principales motores de crecimiento durante los próximos años. Así lo prevé el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estima que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá 1.8 por ciento en 2027, impulsado principalmente por el aumento de las exportaciones vinculadas a esta tecnología emergente.
De acuerdo con las proyecciones del organismo internacional, México dejaría atrás el modesto crecimiento de 0.6 por ciento registrado en 2025 y superaría también la previsión de 1.5 por ciento para 2026. El factor que explica esta mejora es el creciente papel que el país desempeña en la cadena global de suministro relacionada con la inteligencia artificial.
La demanda internacional de equipos informáticos, servidores, componentes electrónicos e infraestructura para centros de datos ha colocado a México como uno de los principales proveedores de hardware necesario para el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial. Este fenómeno ha comenzado a generar nuevas oportunidades de inversión, producción y comercio exterior.
El avance es significativo porque refleja una transformación gradual en el perfil exportador del país. Sectores tecnológicos vinculados a la economía digital ganan espacio dentro del comercio internacional y comienzan a competir en relevancia con industrias tradicionalmente dominantes, como la automotriz.
A este panorama se suma una perspectiva favorable de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que estima un incremento de hasta 26 por ciento en las ventas mexicanas hacia los mercados internacionales al cierre del año. El dinamismo de las exportaciones tecnológicas figura entre los factores que explican este crecimiento.
Sin embargo, especialistas coinciden en que el potencial económico de la inteligencia artificial dependerá también de la capacidad del país para fortalecer la formación de talento especializado, ampliar la infraestructura digital y garantizar condiciones adecuadas para atraer inversión de largo plazo.
La carrera global por la inteligencia artificial avanza a gran velocidad y México busca posicionarse como un actor relevante en esta nueva etapa tecnológica. Si las previsiones se cumplen, la innovación ya no solo transformará la forma en que trabajan las personas y las empresas, sino que también podría convertirse en una de las principales fuentes de crecimiento para la economía nacional.



