El Gobierno de México anunció la construcción de un nuevo centro penitenciario en Sinaloa con recursos federales, una medida que busca fortalecer el control penitenciario y contribuir a la reducción de la violencia en la entidad, luego de una semana marcada por diversos hechos de inseguridad y homicidios que han mantenido la preocupación entre la población.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades federales, el proyecto se realizará por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y contempla la creación de un penal moderno, seguro y con la infraestructura necesaria para mejorar las condiciones de operación del sistema penitenciario estatal. Para ello, el gobierno de Sinaloa aportará los terrenos donde se desarrollará la obra.
El anuncio ocurre horas después de que una riña al interior del Centro Penitenciario de Mazatlán dejara un saldo de 12 personas privadas de la libertad fallecidas, uno de los hechos más graves registrados recientemente en el sistema penitenciario de la entidad.
Mientras se concreta la construcción del nuevo complejo, las autoridades informaron que el penal de Mazatlán permanecerá bajo un esquema de seguridad reforzado con la participación de elementos de la Guardia Nacional y personal del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La muerte de 12 internos se suma a los episodios violentos reportados durante los últimos días en distintos puntos de Sinaloa, donde la disputa entre grupos delictivos ha dejado víctimas y ha generado un despliegue permanente de fuerzas federales y estatales.
Ante este panorama, el Gobierno Federal aseguró que la nueva infraestructura penitenciaria busca fortalecer la gobernabilidad al interior de los centros de reclusión, mejorar las condiciones de seguridad y respaldar la estrategia integral para recuperar la tranquilidad en el estado.
La combinación entre el anuncio de una nueva inversión penitenciaria y los hechos registrados en Mazatlán vuelve a colocar el tema de la seguridad como uno de los principales desafíos para Sinaloa, una entidad que continúa enfrentando una compleja situación de violencia y demanda resultados inmediatos para restablecer la paz social.




