Más de 1.45 millones de trabajadores mexicanos recurrieron a sus recursos para el retiro durante los primeros ocho meses de 2026. Entre enero y agosto, los retiros por desempleo de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) sumaron 32 mil 683 millones de pesos, la cifra más alta registrada para un periodo similar, según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
El monto retirado representa un incremento de 33 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior y refleja una tendencia que se ha mantenido en niveles históricamente elevados. En promedio, cada trabajador dispuso de 22 mil 526 pesos de su cuenta individual para hacer frente a una situación de desempleo o necesidad de liquidez.
Tan solo en agosto, 204 mil 456 personas realizaron retiros por un total de 4 mil 481 millones de pesos. Aunque la cifra mensual fue 3.2 por ciento menor a la observada en julio, el acumulado del año mantiene una trayectoria récord.
Sin embargo, especialistas y autoridades advierten que estos datos no deben interpretarse únicamente como un reflejo del comportamiento del mercado laboral. La Consar ha señalado que parte del aumento está relacionado con prácticas promovidas por intermediarios privados que ofrecen gestionar retiros más elevados mediante esquemas irregulares.
De acuerdo con la autoridad, algunos despachos registran temporalmente a trabajadores ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con salarios superiores a los que realmente percibían, con el fin de incrementar el monto que pueden retirar posteriormente de su Afore. La comisión estimó previamente que cerca de 68.8 por ciento de los recursos retirados por desempleo estaban asociados a este tipo de gestiones.
Más allá del recurso económico inmediato, los retiros por desempleo tienen consecuencias para el futuro pensionario de las personas trabajadoras. Cada disposición reduce las semanas de cotización acumuladas, aunque éstas pueden recuperarse si posteriormente se reintegran los recursos retirados a la cuenta individual.
El mecanismo continúa siendo un derecho establecido en la ley para quienes cumplen ciertos requisitos, como permanecer al menos 46 días sin empleo, contar con la antigüedad requerida en su cuenta y no haber efectuado un retiro similar durante los cinco años previos. Además, el trámite oficial es gratuito y puede realizarse directamente a través de la Afore correspondiente.
El récord alcanzado en 2026 pone sobre la mesa dos desafíos distintos: por un lado, la necesidad de miles de trabajadores de acceder a sus ahorros cuando enfrentan periodos de desempleo; por otro, la existencia de prácticas irregulares que podrían estar inflando artificialmente los montos retirados y comprometiendo parte del ahorro destinado a la etapa de retiro.




