Alexander Zverev escribió un nuevo capítulo en su carrera al conquistar el US Open 2026, derrotando al estadounidense Ben Shelton en la final y sumando así el segundo título de Grand Slam de su temporada, después de su consagración en Roland Garros.
Ante un Arthur Ashe Stadium repleto y entregado al representante local, el alemán mostró temple, contundencia y experiencia para imponerse por parciales de 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 en un duelo que se prolongó durante tres horas y 33 minutos.
Desde los primeros juegos, Zverev dejó claro que no estaba dispuesto a ceder protagonismo. Con un tenis sólido desde el fondo de la pista y una notable concentración en los momentos decisivos, neutralizó el impulso de Shelton y silenció a la afición neoyorquina, que soñaba con ver a un estadounidense levantar el trofeo por primera vez desde la histórica conquista de Andy Roddick en 2003.
Aunque Shelton ofreció algunos destellos de su talento y logró quedarse con el tercer set para alimentar la esperanza local, nunca consiguió tomar el control del encuentro. La presión de disputar su primera final de Grand Slam y la jerarquía de su rival terminaron inclinando la balanza a favor del europeo.
La intensidad de Zverev fue tal que incluso tardó unos segundos en darse cuenta de que había ganado el campeonato. Tras concretar el punto definitivo, levantó la mirada hacia las pantallas del estadio y, entonces sí, celebró con los brazos en alto el título más importante de su trayectoria en Nueva York.
Al término del encuentro, el alemán reconoció el largo camino recorrido para alcanzar este momento. Entre sonrisas, destacó que el tenis de su país vive un periodo especial tras conquistar dos títulos de Grand Slam en apenas tres meses. Además, recordó que estuvo cerca de quedar eliminado en la primera ronda del torneo, una situación que, aseguró, le permitió valorar aún más la hazaña conseguida.
Con esta victoria, Zverev confirma su redención deportiva tras años de altibajos y se consolida como una de las grandes figuras del circuito masculino. El US Open no solo le entrega un nuevo trofeo, sino que también ratifica que 2026 es, hasta ahora, la mejor temporada de su carrera.






