Las autoridades de Estados Unidos informaron que mantienen esfuerzos para localizar a miles de migrantes deportados que actualmente se encuentran en México y países de Centroamérica, con el objetivo de recuperar multas y cargos pendientes relacionados con procesos migratorios.
De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), el monto que se busca recuperar asciende a 423 millones de dólares, correspondientes a más de 66 mil 300 personas que fueron expulsadas del territorio estadounidense.
La medida forma parte de las acciones de seguimiento que realizan las autoridades migratorias para exigir el pago de sanciones impuestas a personas que incumplieron disposiciones relacionadas con su estancia o procesos migratorios en Estados Unidos.
La decisión ha generado atención entre organizaciones y especialistas en migración, quienes señalan los desafíos que implica localizar y cobrar estas multas a personas que ya no se encuentran en territorio estadounidense.
Además, el anuncio ocurre en un contexto en el que la política migratoria continúa siendo uno de los temas prioritarios en la agenda de Estados Unidos y en su relación con los países de la región.
Mientras las autoridades estadounidenses buscan recuperar los recursos reclamados, el tema vuelve a colocar en el debate los alcances de las medidas migratorias y sus efectos sobre miles de personas deportadas.
Especialistas consideran que las acciones que se adopten en los próximos meses podrían tener repercusiones tanto en la cooperación regional como en la situación de las comunidades migrantes en México y Centroamérica.



