Autoridades de Puebla desmantelaron una fábrica clandestina dedicada a la minería ilegal de criptomonedas en el municipio de San Martín Texmelucan, donde se detectó el uso de energía eléctrica robada y equipos de alto consumo conectados de forma irregular. El operativo fue encabezado por la Secretaría de Seguridad Pública estatal, con apoyo de la Guardia Nacional y personal técnico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En el lugar se aseguraron más de 200 equipos de minería (ASIC y GPU) que operaban sin registro fiscal ni ambiental. Las autoridades estiman que el consumo energético equivalía al de 500 viviendas, lo que generaba pérdidas superiores a 2 millones de pesos mensuales para la CFE.
Tres personas fueron detenidas y afirmaron trabajar para una empresa extranjera de tecnología. La Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) abrieron investigaciones por robo de energía, evasión fiscal y lavado de dinero.
El caso se suma a otros detectados en Jalisco y Nuevo León, donde también se han descubierto granjas ilegales de criptominería que aprovechan conexiones clandestinas o tarifas industriales. México aún carece de una regulación específica sobre esta actividad, lo que deja vacíos legales que facilitan su operación.
El hallazgo en Puebla evidencia cómo la minería de criptomonedas puede convertirse en un problema de seguridad energética y fiscal, y refuerza la necesidad de establecer controles más estrictos sobre el uso de energía y la trazabilidad de activos digitales en el país.



