Un terremoto de magnitud 5.5 sacudió la región de Junín, en el centro de Perú, con un saldo preliminar de al menos seis personas fallecidas, más de 30 heridas y cerca de 300 damnificados.
El sismo, con epicentro en la provincia de Chupaca, provocó el colapso de viviendas de adobe, daños en edificios públicos, centros de salud e infraestructura histórica, además de interrupciones en el servicio eléctrico. Una réplica registrada horas después mantuvo en alerta a la población y obligó a numerosas familias a permanecer fuera de sus hogares.
Equipos de emergencia, bomberos y las Fuerzas Armadas continúan con las labores de rescate y asistencia, mientras el Gobierno peruano analiza declarar el estado de emergencia para acelerar el envío de ayuda a las comunidades afectadas.
Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo, donde los terremotos son frecuentes.






