El Arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma ofreció una conferencia en El Colegio Nacional donde destacó que la escultura prehispánica en Mesoamérica no fue una manifestación homogénea, sino el reflejo de la diversidad cultural, ambiental y lingüística de las distintas civilizaciones que habitaron el territorio. Durante la charla Escultura prehispánica, que inauguró el ciclo “La escultura en México”, el investigador emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó un recorrido por las expresiones artísticas de culturas como la olmeca, maya, zapoteca, teotihuacana y mexica, resaltando el uso de materiales como piedra, madera, barro, jade, estuco y obsidiana, así como la integración de la escultura con la arquitectura y la pintura.
Matos Moctezuma explicó que cada cultura desarrolló un estilo propio, influido por su entorno, y ejemplificó esta diversidad con obras emblemáticas como las cabezas colosales olmecas, la Máscara de Calakmul, el Templo de la Serpiente Emplumada de Teotihuacan, la Piedra del Sol y el monolito de Coyolxauhqui.El especialista también señaló que la escultura, junto con los códices, la pintura y la cerámica, permite conocer aspectos de la tecnología, la vestimenta y la cosmovisión de las sociedades prehispánicas, al tiempo que reconoció la labor de historiadores que impulsaron una interpretación de estas manifestaciones desde una perspectiva propia de las culturas mesoamericanas y no únicamente desde la visión occidental.






