En fechas recientes ha sido más sonado el “monkey branching”, también conocido como “ramificación en mono”, es un comportamiento en el que una persona mantiene una relación sentimental mientras desarrolla un vínculo emocional o romántico con alguien más, con el objetivo de iniciar una nueva relación antes de terminar la actual.
Especialistas en relaciones de pareja explican que esta práctica es considerada una forma de infidelidad emocional, ya que implica crear una conexión íntima con un posible sustituto mientras la relación oficial sigue vigente. El término hace referencia a un mono que no suelta una rama hasta tener asegurada la siguiente.
A diferencia de una relación de rebote, que comienza después de una ruptura, el monkey branching ocurre de manera planificada antes de que termine la relación. Este comportamiento suele estar motivado por el miedo a la soledad, la dificultad para afrontar una separación o la incapacidad de procesar el duelo emocional.
Entre las señales de alerta destacan el distanciamiento afectivo, la falta de interés por resolver los problemas de pareja, un mayor secretismo con el teléfono celular y el inicio casi inmediato de una nueva relación tras la ruptura, generalmente con alguien que previamente era presentado como “solo un amigo”.
Psicólogos y terapeutas recomiendan fomentar una comunicación abierta y honesta dentro de la pareja, así como cerrar adecuadamente los ciclos emocionales antes de comenzar una nueva relación, con el fin de evitar daños afectivos para ambas partes.






