La Selección Mexicana escribió una página histórica en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 3-0 a la selección de Chequia en el cierre de la fase de grupos, resultado que le permitió concluir con paso perfecto y asegurar el liderato del Grupo A. Sin embargo, más allá de los goles y los números, la noche quedó marcada por el emotivo homenaje a Guillermo Ochoa, uno de los futbolistas más emblemáticos en la historia del balompié nacional.
Ante una abarrotada afición en el Estadio Ciudad de México, el equipo dirigido por Javier Aguirre consiguió su tercera victoria consecutiva en la justa mundialista gracias a las anotaciones de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo. Con ello, México alcanzó nueve puntos de nueve posibles y se convirtió en líder absoluto de su sector, algo inédito para el representativo nacional en una Copa del Mundo.
No obstante, el momento más significativo llegó en la recta final del encuentro. Con el partido prácticamente resuelto, Aguirre decidió darle ingreso a Guillermo Ochoa, quien recibió la ovación de los más de 80 mil aficionados presentes. El guardameta de 40 años saltó al terreno de juego entre aplausos, cánticos y muestras de cariño de una afición que durante dos décadas lo vio convertirse en referente de la selección nacional.
La aparición del arquero tuvo un significado especial al representar su despedida de los escenarios mundialistas. Ochoa sumó así su sexta participación en una Copa del Mundo, una marca reservada para muy pocos futbolistas en la historia del torneo. El portero mexicano cerró el encuentro manteniendo el arco invicto y contribuyendo a que el Tricolor concluyera la fase de grupos sin recibir anotaciones.
La victoria también fortaleció la ilusión de la afición mexicana de cara a la fase de eliminación directa. El combinado nacional no solo avanzó como primer lugar de grupo, sino que lo hizo con autoridad, mostrando solidez defensiva y contundencia ofensiva.






