El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, impulsa una controvertida estrategia dirigida a mujeres que no desean ser madres, en medio de la preocupación de las autoridades por la baja natalidad en el país. De acuerdo con reportes oficiales, la iniciativa, planteada inicialmente como sugerencia, consiste en canalizar a mujeres hacia consultas con especialistas médicos, con el objetivo de que reciban información y sean convencidas sobre los beneficios de tener hijos.
La medida surge como respuesta a las alertas del sector salud ruso ante el descenso en las tasas de natalidad, considerado un problema demográfico relevante para el futuro del país. Sin embargo, la propuesta ha generado polémica, al ser vista por algunos sectores como una posible intromisión en la decisión personal de las mujeres sobre la maternidad.
Hasta el momento, autoridades no han detallado si esta estrategia será obligatoria o cómo se implementará a nivel nacional, pero el debate sobre derechos reproductivos y políticas demográficas ya ha comenzado tanto dentro como fuera de Rusia.






