La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó en el Patio de Honor de Palacio Nacional la ceremonia conmemorativa por el 113 aniversario del magnicidio del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez.
Acompañada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; y el director general del INEHRM, Felipe Arturo Ávila Espinoza, la mandataria montó una guardia de honor en memoria de ambos líderes revolucionarios.
Felipe Arturo Ávila destacó que Madero y Pino Suárez fueron figuras esenciales para la vida democrática del país, al encabezar el primer gobierno democrático surgido de una revolución triunfante. Subrayó que su legado está marcado por la congruencia, el humanismo, la lealtad y el respeto a la legalidad.
“El Gobierno de la Cuarta Transformación se inspira en la herencia democrática de Madero y Pino Suárez”, afirmó Ávila, al señalar que los ideales de ambos mandatarios siguen siendo referencia y motor para la transformación política actual.





