El movimiento Morena Sigue Cuauhtémoc manifestó su enérgico rechazo ante los operativos encabezados por la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega el pasado viernes 13 de febrero.
A través de un pronunciamiento, la organización denunció el uso desproporcionado de la fuerza y agresiones físicas contra trabajadores del espacio público, señalando que la actual administración ha optado por la confrontación en lugar del ordenamiento pacífico. “Los videos y testimonios muestran una preocupante falta de control y una actitud confrontativa que no corresponde a una autoridad democrática”.
Para la organización, estas acciones representan un ataque directo a la economía popular y a la dignidad de las familias que dependen del comercio. Morena Sigue enfatizó que el derecho al trabajo es un derecho humano que no debe ser criminalizado por el gobierno local. “Los comerciantes no son criminales; son hombres y mujeres que salen día con día a ganarse la vida. Criminalizar la necesidad y vulnerar el derecho al trabajo de quienes menos tienen es un acto de profunda insensibilidad social”, sentenció el movimiento en su comunicado.
Ante la falta de canales de comunicación, los integrantes de Morena Sigue instaron a la alcaldesa a abandonar la “soberbia institucional” y sustituir el uso de la fuerza por mesas de trabajo genuinas con los afectados. La organización subrayó que no puede existir una verdadera recuperación del espacio público si esta se basa en la imposición violenta. “La política de ‘el garrote’ y el choque físico son prácticas del pasado que la ciudadanía ya ha rechazado”, recordaron, haciendo un llamado a priorizar el consenso sobre la represión.
Finalmente, el movimiento exigió la intervención de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México para investigar los excesos cometidos y garantizar la rendición de cuentas por parte de las autoridades de la demarcación. Morena Sigue reafirmó su compromiso de mantenerse vigilante ante cualquier atropello cometido bajo el pretexto del ordenamiento urbano, concluyendo que “la Cuauhtémoc merece una autoridad que proteja, no que agreda; que dialogue, no que someta






