La presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, defendió la reapertura de un salón de belleza dentro del recinto legislativo, argumentando que se trata de un servicio común en instituciones públicas y que no implica ningún privilegio adicional.
Castillo afirmó que la operación del establecimiento “no es nada fuera de lo normal” y explicó que quienes participan en sesiones, reuniones y eventos oficiales deben mantenerse presentables, por lo que servicios como peluquería o estética se consideran de uso cotidiano para legisladores y personal.
Asimismo, aclaró que el servicio no es gratuito ni representa un gasto para el Senado, ya que cada legislador o legisladora cubre el costo de lo que consume, como cualquier persona usuaria.
La reapertura generó debate en redes sociales, donde algunos cuestionaron la pertinencia del servicio. Sin embargo, Castillo sostuvo que la existencia del salón no afecta el presupuesto legislativo y que su operación sigue los lineamientos administrativos vigentes.






