Rusia lanzó un ataque con misiles contra la ciudad portuaria de Odesa, en el sur de Ucrania, que dejó al menos ocho personas muertas y varios heridos, según autoridades locales. El presidente Volodímir Zelenski declaró tras el ataque que no está “seguro” de que haya “nuevos” resultados en torno al plan propuesto por Estados Unidos para poner fin a la guerra.
El hecho ocurre en paralelo a los preparativos de un enviado del Kremlin que se disponía a viajar a Florida para sostener conversaciones sobre la iniciativa estadounidense. El ataque incrementa la tensión en medio de los esfuerzos diplomáticos, mientras Washington busca abrir una vía de negociación que permita detener el conflicto.






