El gobierno de Estados Unidos celebró este martes la declaración de culpabilidad de Joaquín Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, en un tribunal federal de Chicago. Sin embargo, las autoridades advirtieron que la justicia aún está incompleta: “Nos faltan dos”, en referencia a los hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, también conocidos como “Los Chapitos”.
La fiscal general de EU, Pam Bondi, afirmó en un comunicado del Departamento de Justicia que la condena representa “una gran victoria contra el Cártel de Sinaloa” y refuerza la campaña del gobierno para “desmantelar organizaciones terroristas que atacan al pueblo estadounidense”. Bondi acusó al cártel de ser una estructura criminal “que lleva décadas destruyendo familias con violencia brutal y tráfico de drogas mortal”.
Por su parte, Terrance Cole, director de la Agencia Antidrogas (DEA), aseguró que la sentencia es “otro golpe a las operaciones despiadadas del Cártel de Sinaloa”. “No descansaremos hasta que estos narcoterroristas rindan cuentas y se haga justicia por las miles de vidas perdidas”, declaró.
La condena de Guzmán López, de 34 años, se produce tras años de investigaciones contra la organización que heredó el control parcial del cártel tras la extradición de “El Chapo” en 2017. Las autoridades reiteraron su compromiso de perseguir a los líderes restantes del grupo, señalando que la red criminal sigue siendo una “amenaza prioritaria” para la seguridad nacional.






