El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su preocupación por la división en América Latina respecto a los recientes ataques de Estados Unidos a narcolanchas, los cuales la ONU ha catalogado como una violación de los Derechos Humanos.
Lamentó el “silencio” y la falta de consenso en la región para condenar estas acciones, que según Naciones Unidas, equivalen a ejecuciones extrajudiciales al atraer a personas desarmadas en las operaciones militares.
El presidente Petro también criticó que, pese a la condena internacional, no exista una posición unificada en la región para denunciar estos ataques. Estados Unidos justifica estas acciones como parte de su lucha contra el narcotráfico, en respuesta a las acusaciones de Colombia y Venezuela de permitir la propagación de la industria de drogas.
La Organización de las Naciones Unidas llamó a una investigación rápida, independiente y transparente sobre estos ataques, y advirtió sobre la necesidad de procesar a quienes hayan violado la ley. Hasta ahora, no se ha registrado ninguna amenaza significativa por parte de los barcos afectados, lo que refuerza la preocupación internacional por la legalidad y la humanización de estas operaciones militares.





