La Reserva Federal (Fed) anunció este miércoles su segunda reducción consecutiva de las tasas de interés en un esfuerzo por estimular un mercado laboral en enfriamiento y señaló que detendrá la reducción de su cartera de activos a partir del 1 de diciembre. En un comunicado posterior a su reunión de política monetaria, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) destacó que “el crecimiento del empleo se ha desacelerado” y advirtió que “los riesgos para el empleo aumentarán en los próximos meses”.
La institución calificó el crecimiento económico como “moderado” y reconoció que la inflación “ha aumentado respecto a comienzos de año, manteniéndose algo elevada”. Por votación de 10 a 2, el FOMC redujo el rango objetivo de la tasa de fondos federales en un cuarto de punto porcentual, situándola entre el 3,75% y el 4%. Sin embargo, la decisión no fue unánime: el gobernador Stephen Miran, recién incorporado al banco central, abogó por un recorte mayor (medio punto), mientras que el presidente de la Fed de Kansas City, Jeff Schmid, se opuso a cualquier disminución.
Esta medida llega tras la marcada desaceleración en la contratación laboral que motivó el primer recorte de tasas en octubre, generando preocupaciones sobre la solidez del empleo. Jerome Powell, presidente de la Fed, ya había anticipado a inicios de mes que los datos laborales podrían deteriorarse, señalando que una caída en las vacantes “podría reflejarse en un aumento del desempleo”. Los funcionarios de la Fed mantienen posturas divergentes sobre cuánto más deberían flexibilizar la política monetaria. Mientras algunos alertan contra bajar las tasas demasiado rápido —dada la inflación persistentemente por encima del 2%—, las proyecciones de septiembre mostraron que casi la mitad de los miembros del FOMC esperaba al menos otro recorte en 2025. Además, el cierre parcial del gobierno ha complicado el análisis económico al retrasar informes clave, como los de empleo y precios. Un dato rezagado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reveló que la inflación subyacente en septiembre creció al ritmo más lento en tres meses, aunque aún se ubica en un 3% interanual.
La Fed también confirmó el fin de la reducción de su balance, iniciada en 2022 para revertir las compras masivas de bonos durante la pandemia. Desde entonces, ha eliminado más de US$2 billones en activos, llevando su cartera por debajo de US$6,6 billones, el nivel más bajo desde 2020. Mientras tanto, los mercados reaccionaron con cautela: el S&P 500 mantuvo ganancias, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar repuntaron.






