Con la emisión del billete del Sorteo Mayor No. 3987, Lotería Nacional conmemora 57 años de los Juegos Olímpicos celebrados en 1968, donde México marcó la historia de esta justa deportiva al ser la primera vez que se llevaron a cabo en Latinoamérica y en un país de habla hispana, además, el evento se vivió de manera innovadora a nivel mundial al introducir la televisión a color y las transmisiones vía satélite.
En la develación del billete, encabezada por la directora general de Lotería Nacional, Olivia Salomón, el promotor deportivo, Nelson Vargas Basáñez, y el subdirector de Cultura Física de la CONADE, Óscar Soto, destacaron el orgullo nacional que dejaron las nueve preseas olímpicas de 1968: tres de oro, tres de plata y tres de bronce.
Al tomar la palabra, la directora Olivia Salomón, recordó que hace 57 años, los deportistas olímpicos convirtieron el esfuerzo en orgullo, y la competencia en identidad nacional y mediante la develación se reconoce y agradece a quienes demostraron al mundo que el espíritu de México puede brillar para siempre porque son memoria viva que late en las personas que lo hicieron posible y que siguen inspirando a nuevas generaciones.
La directora destacó que con 255 años de historia, la institución ha acompañado al país y hoy, como parte del Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien celebra a la par de esta conmemoración su primer año de mandato, ha señalado que la transformación de México también se construye desde lo social, lo cultural y, de manera muy especial, desde el deporte, “es un eje estratégico de su visión de gobierno, porque fortalece el tejido social, impulsa la igualdad, abre oportunidades a la juventud y enorgullece a toda la nación. Para ella, el deporte es identidad, es disciplina, es unidad y es, sobre todo, un derecho que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar y promover”, dijo.
Además, Olivia Salomón subrayó que hablar de México 68 recuerda que el deporte no sólo construye atletas, sino que transforma ciudades, une comunidades y despierta orgullos que perduran por generaciones, enfatizando un hecho histórico mundial: “por primera vez una mujer encendió el pebetero olímpico, la joven atleta mexicana Enriqueta Basilio subió la escalinata del Estadio Olímpico Universitario y, al encender la llama, encendió también una esperanza de igualdad que aún inspira a generaciones. Esa imagen, que recorrió el mundo, sigue siendo motivo de orgullo nacional”, acertó.





